Hace unos meses colgábamos un post sobre Federico Fazio y su fichaje por el Sevilla. Destacábamos que el central argentino que había sido seleccionado en el once ideal del pasado Sudamericano sub 20 de Paraguay se marchaba a Nervión sin ni siquiera haber debutado en Primera. Pues bien, la historia se repite. Ésta vez se trata de otro compañero de selección, el portero Sergio Romero, joven promesa de Racing de Avellaneda .
Romero es un prometedor meta que en el Sudamericano se ha consolidado definitivamente como la gran alternativa al arco argentino, por detrás de Óscar Ustari. Encajó ocho goles en nueve encuentros y fue galardonado como el mejor meta del torneo. El Clausura lo comenzó jugando, debido a la sanción de Campagnuolo. Ése fue su debut en Primera. Y parece que va a ser su único partido en mucho tiempo.
El AZ Aalkmar holandés ha puesto sus ojos en él. Normal. Se trata de un cancerbero joven, de gran envergadura, mide 1,92, y bastante habilidoso. En la Academia se frotaban las manos con él, significaba un seguro para el futuro. Y, además, en su cabeza sólo había un club, Racing. Por ejemplo, en una entrevista publicada en el Diario Olé el pasado 4 de febrero aseguraba que su objetivo a corto y medio plazo era triunfar en el Cilindro.



