
Ya está, no hay nada que hacer. Lo que parecía inevitable se ha confirmado la semana pasada. Hablar del Sevilla Atlético esta temporada es hablar de un equipo de Segunda División B jugando en la Liga Adelante. Un dato demoledor: un solo partido ganado de treinta y cuatro. Con este panorama es muy fácil hacerse una idea por donde navega en la tabla de clasificación este equipo, el mejor de todos los filiales.
¿Causas del descenso? Yo no creo que sean los jugadores los máximos responsables. Desde que el equipo comenzó a ir mal, desde que un gol en contra era significado de derrota, desde que un lateral derecho jugaba de mediapunta (cuando jugaba) o desde que se probaron jugadores del C y juveniles, he pensado en una persona: Fermín Galeote. No quiero poner en su espalda todo el peso del descenso pues el Sevilla Atlético es un equipo y como tal habrá más de uno que ha hecho las cosas bien y otros que no las hayan hecho tan bien. Que jugadores como Perotti sean totalmente válidos para el Sevilla que va tercero en la Primera División no habla mal del nivel del filial. Sin lugar a dudas habrá más de uno y de dos jugadores descendidos con el Sevilla Atlético que serán grandes jugadores en el primer equipo.


El Sevilla Atlético volverá a Segunda división tras más de cuarenta años. Será su segunda comparecencia y desde la planta noble del Sánchez Pizjuán se quiere aprovechar este ascenso para desarrollar un poquito más la cantera nervionense que tan buenos frutos ha deparado en el último lustro: Reyes, Jesús Navas, Sergio Ramos, Puerta, Kepa, Diego Capel, Alfaro o Crespo son algunos de los frutos de un trabajo que empieza desde muy abajo.

