La jornada de ayer de la Champions quedó eclipsada por la goleada del Liverpool. Pero además de lo acontecido en Anfield, en los grupos C y D quedó un poco más clara la clasificación una vez que hemos pasado el ecuador de la liguilla. Así en el grupo C, el Real Madrid dominó al Olimpiakos y dejó escapar una victoria por falta de punch difícil de entender. Nikopolidis hizo de Casillas, y el Olimpiakos vio ayer la gran diferencia que existe entre ambos equipos. El empate sirve para que los blancos certifiquen su paso como líderes del grupo ganando el partido en casa frente a la Lazio. En el otro partido, la Lazio con una victoria merecida dejó a las puertas de la eliminación a los alemanes del Werder Bremen. Ahora la Lazio ganando al Olimpiakos en Roma puede estar en la segunda fase (aunque cueste creerlo). A los alemanes, sólo les queda esperar un milagro y soñar con la victoria fuera de casa. ¿La sensación con los alemanes? Que necesitan a Frings como el comer, y que a éste como a Diego el Werder se les queda pequeño.
En el grupo D, el Shakhtar Donetsk se las prometía felices antes de cruzarse con el Milan. Los italianos les volvieron a vapulear, con dos goles de Inzaghi, que iguala a ‘Torpedo’ Muller como máximo goleador con 62 tantos de la historia de la Copa de Europa, y otro de Kaka. La ONU que es el equipo ucraniano, ha quedada muy tocada, a expensas de lo que logre sacar en Glasgow. El Celtic siguió sacando oro del Celtic Park, ganando al Benfica por un gol a cero. Los de Camacho, aunque lo tienen imposible, aún no están eliminados. Y los escoceses, aún ganando su partido en casa, deberán superar su asignatura pendiente: sacar un resultado positivo en campo contrario. ¿La ventaja? Que puede jugar con un calendario favorable, si el Milan certifica su clasificación frente al Benfica.
Seguidamente, los goles y resúmenes amplios de los partidos de estos dos grupos.
Olimpiakos 0-0 Real Madrid (Grupo C)

Todo a una carta. Así se tendrá que jugar el Sevilla su pase a cuartos de final de la UEFA, después del raro y extrañísimo partido que se vio ayer en el Sánchez-Pizjuán. Dicen que en el fútbol la justicia no sienta cátedra, que al final lo que cuenta es lo que refleja el marcador. Y el luminoso reflejó un empate a dos, en un encuentro que se le puso de cara a los hispalenses, cuando antes de que se cumpliera el minuto 10 ya ganaban por 1-0, gracias a la velocidad de Kerzhakov y al acierto desde los once metros de Martí. A pesar de eso, nada acabó siendo lo que parecía. 

