Ocho minutos le ha durado la alegría y la esperanza al Xerez en su visita hoy al campo del Valencia. Los minutos entre los que Armenteros ponía por delante a los visitantes de forma sorprendente y Mata lograba la igualada al filo del descanso. La verdad es que pese a que Gorosito ha hecho un buen trabajo, el trecho que hay que remontar no es estrecho y el campo del líder de la “otra liga” ha sido un test demasiado duro para un equipo que apura sus opciones de salvación.
El Valencia ha acabado llevándose el partido por 3-1, con doblete de Mata y el tercer tanto de David Silva. El equipo local, que salía con Nikola Žigić en punta de ataque para dar descanso a David Villa, ha realizado buen juego a ráfagas, dominando el partido prácticamente de principio a fin y exprimiendo lo justo sus armas para llevarse el partido.
La forma en que el Valencia se acerca tímidamente al fútbol de toque ofensivo, sin acabar de comprometerse con este estilo, es tal vez el mal que ha impedido al Valencia ser algo más que un digno tercer clasificado, posición que probablemente conservará hasta el final. El equipo che hace tiempo que vive en una permanente contradicción entre la revolución de sus “bajitos” Mata, Silva, Pablo…y la tradición de un equipo que tuvo su época dorada más reciente con entrenadores más conservadores en el banquillo, que apostaban por poner fuerza en el centro del campo y asegurar la defensa como principio fundamental de su éxito.

Esta noche, a partir de las nueve, pocos hablarán de lo que haya sucedido en el resto de la jornada. Está claro que el

