A ritmo de Tango: San Lorenzo arrasa a Tigre y enfila a Boca para ganar el Apertura

A Miguel Ángel Russo le comenzaron a temblar las piernas cuando asumió el mando de San Lorenzo. La marcha de Andrés D’Alessandro creaba incertidumbre pero en el Cuervo, con el respaldo económico de Marcelo Tinelli, se apuesta a todo o nada. El presidente Savino fue valiente y trajo al Lobo Ledesma, el cerebro del equipo campeón en el Clausura 07, Pablo Barrientos, exquisito centrocampista que apuntaba a todo y quedó en poco después de salir por la puerta de atrás de Boedo por enfrentarse con la hinchada y a Santiago Solari, un trío sensacional de peloteros que junto a la mucha dinamita que había arriba, a una sólida zaga y a las manos de Orión, colocaban al Ciclón como firme candidato al Apertura.
No obstante, la duda que tenían muchos era si iba a ser posible conjugar a Ledesma, Barrientos y Solari en un mismo once, sobre todo a estos dos últimos, ambos muy parecidos. A Barrientos este Apertura se le presentaba como una segunda oportunidad. Su gran comienzo en el fútbol profesional, hasta el punto de que en el Sudamericano de 2005 Hugo Tocalli le dio a él el diez de la albiceleste en lugar de a Leo Messi, se esfumó cuando comenzó a enfrentarse a los hinchas azulgranas por no aceptar las críticas de la hincada por el bajo rendimiento del equipo. Ello le provocó que tuviera que acudir a los psicólogos y salir de forma precipitada al fútbol ruso. Pero el Pitu ha vuelto con todo, mejor que nunca, encontrando en Solari y Ledesma sus socios ideales. En 17 choques lleva ocho tantos.



