Probablemente la eliminatoria entre Inter de Milán y Chelsea sea, a priori, la más interesante de estos octavos de final de la Liga de Campeones. De momento, el partido de ida disputado esta noche en San Siro, ha demostrado que no íbamos desencaminados. Si bien un empate habría sido lo más justo vistos los méritos de ambos conjuntos sobre el terreno de juego, el resultado final de 2-1 para los locales deja la eliminatoria totalmente abierta para la vuelta en Stamford Bridge, dentro de quince días.
Ancelotti salió con un once de lo más ofensivo, en parte condicionado por las bajas. Sobre todo las de la defensa, que le hicieron colocar a Malouda como lateral izquierdo y Kalou en el extremo. Toda una declaración de intenciones que sin embargo se vió truncada a los tres minutos, cuando Diego Milito rompió la cintura de Terry con un sutil quiebro, y batió a un descolocado Cech con un disparo a media altura.
No se le podría haber puesto más de cara el partido al Inter, pero el Chelsea supo reaccionar y comenzó a dominar el juego casi totalmente. De hecho hasta los compases finales del primer periodo, el partido fue un monólogo de los ingleses, sólo interrumpido por alguna ocasión aislada de los de Mourinho. Sus pupilos tenían muy claro lo que hacer: esperar bien armados en su campo, y una vez el Chelsea superase el círculo central, fuerte presión para intentar el robo y buscar rápidamente los desmarques de Milito y Eto’o. Así fue como llegó la ocasión más clara del Inter en los primeros 45 minutos, a parte del gol. La protagonizó el camerunés, que no supo enganchar dentro del área un pase de Sneijder desde la izquierda.

Han pasado Nochebuena y el día de Navidad, y en Inglaterra comienzan hoy un
Por si la situación por la que atraviesa el Valencia no fuera lo suficientemente delicada, el conjunto de Ronald Koeman tendrá que afrontar el choque del próximo sábado frente al Barcelona con la baja de su principal baza ofensiva, David Villa, que hoy ha sido sometido a unas pruebas médicas que han confirmado que sufre una micro rotura muscular y que no podrá volver a los terrenos de juego en un espacio aproximado de tres semanas.

