Situado en una liga menor como la belga, el Standar de Lieja se convirtió en una de las piezas más codiciadas del mercado futbolístico europeo. El fútbol pleno de frescura, desborde y descaro que realizaron los chicos del mítico portero Michel Preud’Homme les valió para alzarse con el campeonato belga la pasada temporada, dejando además un sello, el que les hizo grandes a principios de los ochenta liderados por el hoy entrenador del Marsella Eric Gerets. Ante este esperanzador panorama, los Witsel, Defour, Alandson o Fellaini se convirtieron en claros candidatos a abandonar el Maurice Dufrasne.
El campeón belga ha intentado mantener el tipo, lo ha conseguido a medias. 18 millones de euros, tienen la culpa de que Fellaini su baluarte en el centro del campo recale en el Everton esta temporada. Uno más en este interminable éxodo de jóvenes talentos hacia la tierra prometida de la Premier. La cifra pagada es un record de traspasos en Bélgica y ayudará a la apuesta por la formación de jóvenes valores emprendida desde el club. El Everton por su parte se lleva uno de los centrocampistas más prometedores de Europa.


