Veintiséis jornadas ha tenido que esperar el Tenerife, un equipo que el pasado curso militaba en la máxima categoría, para salir de los puestos de descenso de la Segunda División. Con tres victorias en las cuatro últimas jornadas —la de este fin de semana ante el Xerez, 2-1— ha conseguido salir del pozo, al menos de manera momentánea. De esta forma, ahora es el Gimnàstic de Tarragona el que marca la frontera del descenso, con los mismos puntos que el conjunto tinerfeño lo hacía la semana pasada, 25. El conjunto tarraconense cayó con el líder, el Celta, por 1-2. Y nuevo pinchazo del Rayo Vallecano, al que parece que los problemas económicos que atraviesa (sus futbolistas están sin cobrar) le está pasando factura, pues lleva tres partidos consecutivos sin ganar: un empate y dos derrotas, la de esta jornada por 4-1 en Huesca.
Teresa Rivero, presidenta del Rayo, puso en duda las ganas de sus futbolistas: “Parece que no quieren subir, lo están haciendo muy mal”, dijo después del partido. Sin poner desde aquí en duda la profesionalidad de los jugadores rayistas, lo cierto es que el Huesca les dio un repaso en El Alcoraz (doblete de Tariq). Además, los madrileños tienen de nuevo la presión del Betis, que es tercero y está a un solo punto tras su victoria de ayer. Cinco partidos seguidos llevaban los de Heliópolis perdiendo pero rompieron su mala racha imponiéndose al Albacete por 2-0. Venció el conjunto verdiblanco en el último tramo: marcó los dos goles en el cuarto de hora final. Una victoria importantísima, no sólo mirando a los puestos de ascenso directo sino también a su inmediato perseguidor, el Granada, que también ganó y se hubiese quedado a dos puntos.




