
Tal y como está la Bundesliga, con un Bayern de Múnich a años luz de lo que fue y un sorprendente combate entre Schalke 04, Stuttgart y Werder Bremen por alzarse con el título, no es de extrañar que el máximo goleador del torneo alemán sea un total desconocido para la inmensa mayoría de seguidores. Es griego, no es un chaval, ni una joven promesa, pero este año se ha destapado como el cazagoles que requería el Bochum, un equipo de la zona media de la tabla que respira gracias al oxígeno goleador de su nueva pero fugaz estrella.
27 años le ha costado a Theofanis Gekas hacerse un hueco en esto del fútbol. Larissa, en Grecia, vio nacer a este oportunista del área que dio sus primeros remates a gol en el equipo de su ciudad. Luego estuvo tres temporadas en el Kallithea, donde marcó 32 goles en 73 encuentros, justos y necesarios para dar el salto a uno de los grandes conjuntos de su país, el Panathinaikos, donde recaló en enero de 2005. En el cuadro que a día de hoy dirige el español Víctor Muñoz celebró 23 dianas en 41 partidos. Sin embargo, el delantero griego, que disputó un par de partidos en la Liga de Campeones, no quiso renovar su contrato con el histórico club de Atenas y éste decidió que debía jugar cedido en el PAOK. Gekas se negó en rotundo y ahí apareció en escena el Bochum, que se hizo con sus servicios sin saber a ciencia cierta que le iba a reportar tantos buenos resultados.



