Estaba prácticamente cantado que tras sus buenas actuaciones en el Fluminense poco iba a durar su retorno a Brasil. Y es que Thiago Silva, del que en su país han llegado a asegurar que se trata del mejor defensa del mundo, tuvo, hace unos años, un paso frustrado por el fútbol europeo. Ahora, y tras rechazar una propuesta del Villarreal, buscará resarcirse en todo un AC Milan.
Nacido un 22 de septiembre de 1984, este completo central empezó a llamar la atención en su primer club profesional, el RC Futebol, modesto conjunto al que perteneció antes de su fichaje por el Juventude, con el que debutó en la Serie A del fútbol brasileño. Sin embargo, sus facultades no tardaron en llamar la atención del Viejo Continente.
Con 20 años emigró a Oporto, donde firmó un contrato de cinco temporadas que no pudo cumplir. Primero, por sus problemas respiratorios en la segunda ciudad portuguesa, que obligaron a los dragones a cederle, en este caso a Rusia, donde en las filas del Dínamo de Moscú apenas dispuso de minutos. Gran culpa de ello la tuvo la neumonía que el jugador padeció y el frío de un país al que no se adaptó.


