Me imagino un Alessandro Del Piero de 50 años de edad, con pelo cano y arrugas en el rostro, jugando un ameno partido entre veteranos del fútbol italiano, y me le imagino en la frontal del área, sin la agilidad de antaño, con dificultades para llegar a tiempo, pero poniendo el balón donde él quiera que vaya. Pinturicchio cuenta ya 37 años y no es titular en la Juventus, pero en el partido de Copa que su equipo jugó ante la Roma encontró un hueco en el once titular y lo aprovechó marcando un golazo al alcance de pocos, un tanto de los que llevan su sello.
La Juventus ganaba por un gol a cero en su objetivo de alcanzar las semifinales de Coppa ante la escuadra de Luis Enrique. Fue entonces cuando Kjaer y Taddei se hicieron un lío a la hora de despejar el balón con tan mala fortuna de tener cerca a Del Piero, que había iniciado la jugada. El capitán juventino sólo necesitó medio segundo y apenas un metro para armar el disparo desde fuera del área y colocar el balón en la escuadra de Stekelenburg, que sólo pudo admirar el tanto del Diez.







En su edición de hoy, el diario El País, con su buen gusto habitual en sus páginas deportivas, nos obsequia con dos piezas deliciosas: el artículo semanal de Santiago Solari (tremendo descubrimiento a la hora de escribir) y una interesante entrevista a un mito del fútbol italiano y de la Roma, Bruno Conti.
A un servidor el partido de ida de octavos de final de Liga de Campeones entre Roma y Real Madrid, le ha dejado sumido en un mar de dudas. Quien no haya visto el partido pensará que ese 2-1 es un buen resultado para los de Bernd Schuster. Al fin y al cabo un simple 1-0 en el Bernabéu le daría el pase a cuartos. Sin embargo la sensación es que el conjunto ‘merengue’ ha dejado escapar una gran oportunidad de afrontar el partido de vuelta con la eliminatoria prácticamente resuelta. No puedo evitar acordarme del enfrentamiento de la temporada pasada entre Bayern de Munich y el propio Madrid a estas mismas alturas. Por aquel entonces se dejó salir vivo del Bernabéu al conjunto bávaro, y se pagó en el Allianz Arena. No obstante en esta ocasión el partido de vuelta se disputa en el estadio madridista, y eso es una poderosa ventaja.

