Este miércoles se presenta el Barcelona ante el Milan en el Trefeo Joan Gamper, en el que será la puesta de largo del equipo que dirige Pep Guardiola ante la afición que llene el Camp Nou y la noticia está en que aprovechando que el rival es el conjunto rossonero, se aprovechará para rendir homenaje a una leyenda viva del barcelonismo: Ronaldinho. Un futbolista que actualmente está lejos de ser aquel que inundó el Estadi de felicidad con sus goles y filigranas varias, pero que dejó su inconfundible sello en la historia más reciente del Barça.
Esta descarga de letras sólo quiere reivindicar que el tributo es merecido. Porque vivimos en una sociedad en la que la opinión cambia como se cambia de camiseta y donde la memoria juega a veces malas pasadas. Donde una pifia se recuerda más que mil goles. Donde un bajón cobra más protagonismo que el triple de subidones. Si a algún futbolista se le debe el renacimiento, hace algo más de un lustro, del Barça, ese es Ronaldinho. A pesar de borrarse del mapa en su última etapa, su sombra sigue vigente.



