El nigeriano Ikechukwu Uche reapareció hace casi dos semanas en el Zaragoza-Atlético de Madrid, después de superar dos duras lesiones que le han mantenido apartado de los terrenos de juego prácticamente un año y medio, desde que fichó por el Zaragoza. Uche, uno de los delanteros más talentosos de nuestra Liga, a punto estuvo de marcar ya en su retorno y rescatar un punto para su equipo, pero el larguero de la portería entonces defendida por De Gea lo impidió. Este miércoles, ante el Athletic de Bilbao, el delantero de Lagos logró el gol de la victoria maña ante los rojiblancos, un triunfo vital en la lucha del Zaragoza por evitar el descenso, especialmente valioso teniendo además en cuenta que el conjunto de Javier Aguirre comenzó perdiendo. El nigeriano se abrazó con Sinama-Pongolle, gran socio suyo en el Recreativo, que estaba calentando, y luego recibió la felicitación de todos sus compañeros, en el suelo, donde ya no pudo reprimir las lágrimas.
No es para menos. Desde su llegada a la capital aragonesa Uche no ha podido tener peor suerte con las lesiones. El club presidido por Agapito Iglesias le fichó en el verano de 2009, del Getafe, al que pagó algo más de 5 millones de euros por el delantero, como un referente ofensivo en el retorno del Zaragoza a la Primera División. Pero la historia no duró ni dos jornadas; el 12 de septiembre de 2009, en la visita del Zaragoza al Sánchez-Pizjuán, Uche cayó lesionado en el último tramo de la primera parte. Se rompió el ligamento cruzado anterior del tercio superior de su rodilla izquierda y estuvo más de seis meses sin jugar pese a que acortó en casi un mes su recuperación, y volvió a entrenar con el equipo a finales de marzo de 2010. Reapareció nada menos que ante el Real Madrid el 24 de abril, sustituyendo en la segunda parte a Ander Herrera.

Resultado engañoso en el Santiago Bernabéu. Para el aficionado imparcial, un partizado. Para el del Real Madrid, un alivio. Y para el del Almería, una pena. Porque el conjunto madridista le metió cuatro al Almería pero no sin pasarlas canutas. Sobre todo cuando el equipo de Hugo Sánchez consiguió darle la vuelta al gol de Sergio Ramos en el primer acto. Pero volvieron las individualidades, apareció el de siempre, Huguaín, se autoexpulsó Cristiano y hasta Drenthe pudo marcar el quinto blanco.




