Este pasado fin de semana arrancó una nueva edición de la Premier rusa con una clara declaración de intenciones del CSKA. Hay muchas ganas de ver rodar en serio al equipo de un Zico que en el Fenerbahçe en las dos últimas campañas ya demostró su gran valía como técnico, sobre todo por lo mucho y bueno que hay en la plantilla. Por nombres y expectativas, los caballos parten como favoritos pues cuentan en cada línea con futbolistas de innegable nivel. Los hermanos Berezutsky e Ignasievich atrás, la vuelta de Daniel Carvalho en el centro del campo, junto a su compatriota Ramón, la definitiva explosión del futbolista ruso más rompedor del momento, Dzagoev, en la imagen, que mojó en la primera jornada, la velocidad de Yuri Zhirkov, la continuidad del goleador Vagner Love y el fichaje del jovencísimo y excelente atacante checo Tomas Necid se antojan suficientes argumentos como para colocarlesen primera línea en la parrilla de salida.
La salida de Valeri Gazzayev, el técnico que hizo del CSKA una máquina de ganar no hace mucho tiempo, hasta el punto de conquistar la UEFA en 2005, indica a todas luces un cambio de ciclo y Zico tiene galones suficientes para acometerlo. Bajo su mando, en la UEFA el CSKA eliminó a doble partido al potente Aston Villa en dieciseisavos, luego se impuso al Rubin en la final de la Supercopa por 1-2, con tanto decisivo de Tomas Necid, y finalmente se ha puesto por delante en la eliminatoria de octavos de UEFA, ganando en casa 1-0 al Shakhtar. Las sensaciones que está dejando el equipo tradicionalmente ligado al Ejército Rojo están siendo excelentes y parece que 2009 puede ser el año en el que se pueden volver a reconciliar con la Premier, que no conquistan desde 2006, después de que irrumpiera en escena el potente Zenit de Arshavin.




