
No son pocas las ocasiones en las que vemos, por unas razones u otras, jugadores que siempre han dado un excelente rendimiento allá por donde han ido pero que nunca se les ha dado todo el reconocimiento que su papel en el terreno de juego merecería. En cambio, y no en menor proporción, vemos futbolistas que han tenido una fama superior, en mayor o menor medida, a sus méritos con el balón. Jugadores infravalorados y sobrevalorados son algo que vemos continuamente en el fútbol .En el caso que nos ocupa, el de David Villa, sería injusto decir que no se le ha reconocido su valía, ¿pero se ha hecho en su justa medida?
Su trayectoria es intachable: Ya con el Sporting demostró su olfato goleador en la categoría de plata anotando 39 goles en 80 partidos, goles que bien valieron su fichaje por el Zaragoza donde tendría la oportunidad de demostrar en primera división su capacidad para marcar. Estos no se hicieron de rogar y en 32 ocasiones perforó las porterías contrarias en las 73 jornadas en las que repartió sus dos temporadas en La Romareda.




