¿Lo dice en serio o por pura precaución?
No he tenido la ocasión de escuchar las palabras del seleccionador, pero sí de leerlas. Y he leído “Mundial” y “utopía” y me ha venido a la cabeza cualquier cosa menos una estrecha vinculación entre ambas. Sobre todo para España. Y más que nada porque ha salido de la boca de quien nos tiene que llevar al éxito de los éxitos, al apogeo de las celebraciones: la consecución de un Mundial.
Llega un momento en el que no sé qué es mejor o peor. O el técnico vendedor de humo que te dice que lo va a ganar todo, o el recatado: el moderado de cara a la galería que ofrece ilusión y optimismo pero no garantiza nada y cuyo discurso no convence ni a sí mismo. Así que un servidor opta por quedarse en la mitad de uno y en el centro del otro. Ganar el Mundial no es una utopía. Para Malasia, por ejemplo, probablemente sí. Pero para España, la actual campeona de Europa, no debe serlo.











