Dando la nota: La desfachatez por un color
Hablar es poder, lo malo es no poder hablar. Nuestra querida prensa deportiva puede y habla, pero no cuida sus maneras, con lo cual su poder acaba reducido a cenizas, cenizas de impotencia general. No cuida sus maneras, ni sus colores. Que lo de Cristiano no es roja, es blanco, blanco, blanco… Vaya campaña, colega. Aquéllos que se dicen nacionales (prensa española): partidistas y agitadores, que no es nuevo; barriendo para casa, para la Casa Blanca. Prensa nacional, capital: Madrid, esto es así de Real.
La desfachatez es una enorme brecha por donde se cuelan la desconfianza y el desinterés. Y el aborrecimiento, y la crítica, y la repulsión. Luego no digan, señores. No hablen de un deporte limpio cuando sus mecanismos andan contaminados. Que si Villarato en la portada, que si Villarato en la Wikipedia… Todo sucio, nada transparente, salvo el descaro de los medios, que siguen un camino lleno de intereses propios y vergüenzas ajenas.
Cuánta razón tenía Cannobio al decir que este 

Marca daba ayer como primicia la casi segura
Al final sólo les ha faltado besarse. 
No soy de los que defienden la capacidad futbolística de David Albelda (aunque tampoco soy de los que lo critican ferozmente), pero reconozco que es un tipo al que me gusta oir hablar, porque casi siempre lo hace con enorme sensatez. Hoy ha vuelto a demostrarmelo al decir que “lo del homenaje a Raúl es una barbaridad, porque aún le quedan muchos años de fútbol”.
O inoportunismo, que es lo mismo. Es lo de siempre. Es ponerlo un micrófono o un periodista cerca y dar la nota. A veces pienso que este señor lo mejor que puede hacer es estar calladito. ¿Por qué? Porque desde su puesto no puede declarar que el ve al “Athletic de Bilbao jugando en primera el año que viene“. ¿Cómo pensáis que pensarán el resto de equipos que se están jugando contra ellos el descenso o los mismos equipos que se tendrán que enfrentar contra ellos de aquí al final de temporada?

