Ayer el Tottenham destrozó en un partido amistoso a la Roma por cinco a cero con dos goles de su flamante fichaje David Bentley. La llegada del presidente Daniel Levy, el fichaje de Juande Ramos, la consecución de la Carling Cup, atreverse con un proyecto de crack como Luka Modric, la posible llegada de Arshavin, son una cadena de hechos que refleja que algo grande puede estar montándose en el distrito de Haringey, tras quince años alejados de los primeros focos de la Premier.
En la complicada antropología social de una ciudad superpoblada desde el punto de vista futbolístico como es Londres, las cosas no siempre ofrecieron el panorama de esta Premier actual y globalizada. Así el Arsenal ha representado tradicionalmente el fútbol tosco y aguerrido, el británico por antonomasia, el Chelsea la sofistificación europea, la imaginación de jugadores como Peter Osgood o Jimmy Graves, el West Ham el atrevimiento simbolizado en los jugadores de su cantera. En ese escenario, ¿qué papel ocupó tradicionalmente el Tottenham?, sencillamente el de desplegar el mejor fútbol procedente de la capital del “fish and chips”. En White Hart Lane han podido contemplar a algunos de los mayores talentos de las islas. Ardiles, Lineker, Hoddle, Waddle, Gascoigne o Venables cimentaron una leyenda basada más en el estilo que en los resultados. De la mano de Juande se intuye que los Spurs pueden estar cerca de recuperar las mejores sensaciones. En este post repasamos algunas pequeñas anécdotas, perlas incrustadas en la leyenda de un club especial.



