
Capello es como el algodón, nunca engaña, su estilo es auténtico, genuino como pocos. Al contratarle ya sabes lo que te va a ofrecer: pragmatismo, orden, seriedad, juego sobrio, con pocos alardes… Y victorias. Muchas victorias. Capello es sinónimo de triunfo. Tiene muchos detractores por el estilo poco vistoso que implanta al juego de sus equipos pero al final siempre se acaba imponiendo el resultado. Y a mi, en cualquier caso, me gusta ver jugar a los equipos de Capello, contemplar su concentración, la implicación de los jugadores hacia la causa común… No es casualidad que Capello haya ganado nueve ligas hasta con cuatro equipos diferentes, como tampoco es casualidad que Inglaterra, después de tocar fondo sin clasificarse para la Eurocopa, haya ganado los cuatro partidos de la fase de clasificación que ha disputado hasta ahora.
Inglaterra no hace fútbol espectáculo pero solventa sus encuentros. Hace un mes ganó a domicilio con escandalosa goleada y partidazo de Walcott a Croacia y este miércoles se deshizo 1-3 de Bielorrusia, después de que el fin de semana le hiciera un contundente 5-1 a Kazajistan. Los números de los Pross son incontestables, rozan la perfección. Y Capello lo ha logrado con su habitual valentía, haciendo fijos a jugadores que antes de su llegada apenas contaban para la selección nacional.


