Golpe de autoridad del ManU ante el Arsenal
Lo que son las cosas: basta que uno publique un recopilación de destacados goles al contragolpe, para que hoy, en un partido que a buen seguro muchos de nuestros lectores habrán seguido con interés, el Manchester United haya dado un recital de juego al contraataque en el Emirates Stadium. En el partido que destacaba a uno de los dos equipos como principal perseguidor del Chelsea en la Premier, los de Ferguson han dado un baño tático a un Arsenal demasiado inefectivo, con demasiadas distancias entre su centro del campo puramente creativo y una defensa desafortunada hoy.
Los dos equipos han seguido su guion: el Arsenal, apostando por el juego de toque ofensivo, con la calidad técnica como principal característica de los jugadores. El Manchester, fiel a las políticas de rotación de Ferguson con relevos en el once inicial y sin complejos para plantear el partido a la contra. Resultado; 1-3 a favor de los red devils.
El Arsenal presentaba su equipo de gala con la presencia de Arshavin como ariete, en detrimento del danés Bendtner. El ruso se ha mostrado muy incisivo en los primeros compases, aunque muy individualista. El momento clave, sin embargo, llegó pasada la media hora de juego. Nani tomaba el balón por banda derecha entre los abucheos de la afición del Emirates. El portugués se ha marcado una jugada brillante que combina sus conocidos destellos técnicos con una efectividad poco vista en el luso, para acabar con un intento de centro que acabó, más por demérito de Almunia que por otra cosa, en el fondo de la portería de los gunners.




Los partidos entre Arsenal y Manchester United de los finales 90 y primeros años de la presenta década del nuevo milenio eran todo menos amigables. Ambos equipos, antes de la irrupción del Chelsea de Abramovich y ante la ausencia competitiva del Liverpool (hace casi veinte años que los reds de Anfield no ganan la Premier), se discutían en solitario la hegemonía del fútbol británico, y más desde la llegada al banquillo, primero de Highbury y ahora en el nuevo Emirates Stadium, de Arséne Wenger. Míticas ya quedan en el recuerdo por ejemplo las broncas en los túneles de vestuarios entre Patrick Viera y Roy Keane, capitanes por entonces de ambos equipos.


