
El Deportivo contaba con la ventaja del 1-2 en Mestalla pero llegó al partido de vuelta muy mermado por sus ocho bajas: Colotto, Lassad, Riki, Angulo, Mista, Guardado, Sergio y Pablo Álvarez se perdieron el choque por lesiones de diferente gravedad. Las bajas de los tres últimos obligaron a Miguel Ángel Lotina a hacer malabares: faltando el medio catalán y teniendo que poner a Juan Rodríguez en la banda derecha, Juca tuvo la oportunidad de volver al centrocampo, mientras que en la derecha izquierda alineó a Filipe Luis como interior, lo que obligó a Manuel Pablo a jugar a banda cambiada en el sitio del brasileño. Y arriba colocó a Valerón por detrás de Bodipo, que viene a ser algo así como poner hoy en día al gran Raphael a tirar de un acabado Camilo Sesto.
El Valencia, por el contrario, llegó a A Coruña con todo su potencial disponible. Sin embargo, Unai Emery decidió dar descanso a David Villa (que no ha visto puerta en sus últimos cuatro partidos) y alineó a Nikola Zigic como ariete, flanqueado por Vicente, Silva y el debutante Chori Domínguez. Tras un primer aviso en una combinación del serbio con el de Arguineguín, en el minuto 11 Miguel puso un buen centro que Zigic envió a la red tras deshacerse con un empujón ilegal a su par; Manu, el joven portero blanquiazul titular en la Copa, pretendió hacerse con el balón en lugar de buscar el despeje y, cuando se quiso dar cuenta del error, ya se había comido el gol.



El cambio mediático de entrenador no ha reportado, por ahora, el revulsivo que se esperaba en el seno del Valencia. Las derrotas siguen, el juego continua sin brillar y cada semana aumenta la nómina de los cabezas de turco. Semana tras semanas, el objetivo ha ido retrocediendo líneas. Primero fue Quique, después la defensa y las últimas críticas se han centrado en la portería, en especial en los guantes del veterano Santiago Cañizares.
Jamás se habrá vivido un año tan tranquilo en Santander. Posiblemente, nunca. Al menos para los aficionados del Racing. El conjunto entrenado por Miguel Ángel Portugal estuvo en zona tranquila casi toda la temporada e incluso en algunos momentos se colocó muy cerca de los puestos europeos. El descenso, los nervios típicos de las últimas jornadas y todas esas cosas típicas que los santanderinos tienen que sufrir año tras año pasaron a la historia al menos por una campaña. 
Samuel Eto’o. El delantero camerunés ha vuelto por sus fueros y esta vez no son los de hablar más de la cuenta fuera de los terrenos de juego, sino dentro. Su dos dianas 
El fútbol de hoy en día reclama a futbolistas completos, que lo tengan todo. Que apoyen su buena técnica en un gran físico. Gracias a esta premisa están triunfando jugadores de este corte en las ligas europeas. Jugadores altos, espigados, que valdrían perfectamente para jugar al baloncesto se están haciendo un sitio en equipos potentes de Europa. Porque, además de tener gran altura, poseen una buena técnica, sin ser extremadamente vistosa.

