Favoritos de meckeverest en Notasdefutbol http://www.notasdefutbol.com/usuario/ seleccionado por meckeverest http://www.notasdefutbol.com <![CDATA[El último parásito de nuestro fútbol: el portavoz boceras]]> http://www.notasdefutbol.com/personajes/el-ultimo-parasito-de-nuestro-futbol-el-portavoz-boceras http://www.notasdefutbol.com/personajes/el-ultimo-parasito-de-nuestro-futbol-el-portavoz-boceras Mon, 06 Feb 2012 18:27:51 +0000 seleccionado por meckeverest Cimex_lectularius
El fútbol, como cualquier otro orden de la vida en el que se maneje dinero a espuertas, tiene su propia fauna de especies parásitas. A algunas de esas especies no hace falta buscarlas mucho para encontrarlas: sólo hay que posar la vista en cualquier palco de cualquier estadio de fútbol. Entre los que Manuel Oliveros llama, no sin ciertas dosis de ironía y retintín, la “gente guapa”. Muchos son totalmente inofensivos, pero entre ellos se mezcla y se esconde toda una caterva de bolsillos interesados, donde destacan todos esos políticos y empresarios locales que disfrutan paseándose, puro en mano y aliento al whisky, ante la plebe.

El parasitismo en el fútbol tiene muchísimas caras diferentes: además de las ya citadas están, por ejemplo, esos representantes que agrandan los egos de sus futbolistas para que acaben cambiando de club cada dos por tres, inflando su cuenta a golpe de comisión; o esos intermediarios que nadie sabe muy bien qué hacen aparte de engordar sus bolsillos; o incluso las familias de muchos futbolistas, padres, hermanos, primos, sobrinos, etc, todos viviendo a cuenta del talento de alguien que muchas veces no es más que un chiquillo. Hay tantas especies distintas que podríamos dedicarle todo un post a la simple enumeración, pero dejemos de entretenernos y centrémonos en un nuevo tipo de parásito, la última especie de reciente aparición: el portavoz boceras.

El portavoz boceras es un individuo cuya misión es ladrar. Así, sin más. Ladrar, aullar, molestar, hacer ruido… Su razón de ser es ejercer de portavoz de lo que su empleador no se atreve decir. Este tipo, su jefe, lleva toda la vida diciendo todo lo que ha querido decir, ya fuera verdad o mentira, una libre interpretación de unos hechos o una alevosa tergiversación de la realidad. Allá dónde ha estado siempre ha hablado como ha querido y ha dicho lo que le ha venido en gana. Hasta ahora.

Ahora está en España, concretamente en un club con tanta historia que incluso su inmenso ego se queda pequeño. La afición de ese club no es como ninguna de las aficiones de los clubes en los que ha estado anteriormente, igual que la prensa deportiva de España no se parece en nada a la prensa de los otros países en los que ha triunfado. Y tras un sinfín de líos de todo tipo, se ha dado cuenta de que, primero, la mayoría de las veces lo que más conviene es estar callado y, segundo, cuando hay que decir algo, se debe cuidar mucho cómo se dice.

Pero claro, ¿cómo acallar una personalidad tan feroz? Imposible. Necesita imperiosamente desahogarse por algún sitio, encontrar una salida, por secundaria que sea, para poder aliviar su carácter. Así pues, se ha inventado la figura de portavoz oficial, un personaje que funciona como un títere con el que decir lo que ya no se atreve a decir ante los focos.

Por lo visto, el hábitat preferido de este nuevo parásito es el Twitter: allí es dónde se suelta la melena y cumple con su cometido como el más fiel de los lacayos. Se mete en todos los fregaos habidos y por haber, sean o no de su incumbencia; de hecho, se nota que cuando más disfruta es metiéndose en barros ajenos: hablar de los rivales, criticar a los árbitros, contestar cualquier crítica… y si por el medio hay otros seres mediocres, mejor que mejor. Acomodado en el exabrupto, amante de la falsa indignación, licenciado en el insulto mal disimulado, parece ser que el arma preferida del portavoz boceras es la ironía. Bueno, más bien, el burdo intento de componer algo que a él le suena como la más afilada de las ironías, cuando en realidad no pasa de chascarrillo de bar y, además, de imitación.

En el fondo no es más que una mosca cojonera, pero con altavoz. El altavoz se lo dan todos los medios que repiten sus ocurrencias como si tuvieran alguna importancia. Lo hace la prensa madrileña, a la que le conviene que haya un nuevo ente que haga de abogado del diablo, dedo acusador, contaminador o lo que haga falta. Ahora que los dos medios de Madrid han tomado una pose más comedida en algunos campos y estrategias, este tipo de personajes les viene que ni pintados. Pero claro, la prensa de Barcelona hace lo mismo pero con otro fin: reproducen los mensajes del portavoz boceras para adoptar ese gesto de afectación tan de su gusto: “Anda, mira lo que dicen en Madrid…”.

Al final, dándole coba unos y otros, el portavoz boceras se ha hecho un huequito en la atmósfera de contaminación que rodea el fútbol. 15.200 seguidores en Twitter, entre ellos muchos periodistas de este país. De hecho, es curioso comprobar qué periodistas le siguen y cuáles no, pues este detalle, por nimio que sea, no hace más que reafirmar en qué campos se mueve cada uno. Para finalizar, tengo una buena noticia: este nuevo parásito tiene fecha de caducidad: en cuanto su empleador cambie de aires, desaparecerá sin que nadie lo eche de menos.

]]>
<![CDATA[El último River campeón]]> http://www.notasdefutbol.com/liga-argentina/el-ultimo-river-campeon http://www.notasdefutbol.com/liga-argentina/el-ultimo-river-campeon Thu, 02 Feb 2012 01:37:51 +0000 seleccionado por meckeverest Alexis Falcao

La historia de River Plate en la última década es una montaña rusa: vertiginosas escaladas y abruptas caídas marcan el devenir de uno de los clubes más populares del mundo, que como todos sabéis, hoy juega por primera vez en su larga historia sus partidos en la B tras el dramático descenso vivido hace unos meses. En los últimos años, Los Millonarios coquetearon una y otra vez con el abismo, sólo antes salvados por el extraño sistema de ascensos y descensos pensado para favorecer a los grandes, así de mal lo tuvo que hacer La Banda Sangre para reservar plaza en la B. Hoy rescataremos al último River campeón, aquel del Clausura 2008, enmarcándolo dentro del contexto de un club en caída libre y que tiene varios puntos en común con el fútbol español de nuestros días.

Y es que en el Apertura 2007, River terminó decimocuarto en la tabla. El club entrenado por Daniel Passarella, hoy presidente de la entidad y otrora líder y capitán en el campo de juego, cayó en un vacío del que no fue capaz de escapar: un equipo sin alma, sin espíritu ni convicción, todo aquello que le sobraba al Káiser argentino cuando batallaba en el verde. River terminó el torneo Apertura con Pasarella ya fuera del banco, en busca y captura de un técnico que devolviese la gloria al club. Tras salir a escena varios nombres como los de Ramón Díaz, Carlos Bianchi o Américo Gallego, fue el de alguien más joven el finalmente elegido: Diego Pablo Simeone.

Al igual que hace tan sólo unas semanas, Simeone llegaba a un club grande pero desmoralizado, cabizbajo. Dosis de fuerza, moral y carácter ganador necesitaba insuflar el nuevo técnico a River, y fue exactamente lo que hizo el hoy entrenador del Atlético de Madrid. Un técnico con las ideas muy claras que en su segunda experiencia como entrenador, en Estudiantes, logró alzar el Apertura 2006. Sabía lo que era ganar como jugador y también como entrenador. En El Monumental sabían que su equipo no regalaría tardes de brillantez y de excelencia como en los días de Enzo Francescoli, pero sí que los suyos lo dejarían todo en la cancha para conseguir la victoria.

Allí, como ilustra la imagen, se encontraban dos futbolistas hoy muy cotizados y que han llegado esta temporada a la liga española previo pago de una buena suma de euros: Radamel Falcao y Alexis Sánchez. De esta manera, la llegada de Simeone al Atlético ha significado el reencuentro con el Tigre. También vestían la camiseta de River dos futbolistas con pasado zaragocista: el guardameta Carrizo, uno de los pilares de aquel campeonato, y el medio Leo Ponzio, que en este mercado invernal ha abandona la Romareda con el fin de ayudar a Los Millonarios a regresar a la máxima categoría lo antes posible. Otros como Ahumada o Abelairas también serían claves en aquella victoria.

Simeone river

Pero, además del sempiterno Ariel Ortega, que seguía impartiendo clases desde el enganche a pesar de sus problemas extradeportivos, la estrella de aquel equipo no juega hoy en el Atlético ni en el Barcelona: lo hace en el Málaga, y es que Buonanotte terminó por consagrarse en aquel torneo Clausura marcando nueve goles, varios de bella factura, y suponiendo una pesadilla para las defensas rivales con su regate y velocidad. De esta manera, no es de extrañar que Simeone lo reclamase en su llegada al Calderón, que no acabó por cuajar.

Alexis Sánchez, con 19 años, comenzaba a apuntar las maneras que más tarde confirmaría en el Udinese, mientras que Falcao era ya un goleador reputado y seguido por clubes como el Milan, pero lejos de los números de hoy en día. De hecho, no fue hasta su llegada al Oporto cuando sus cifras se multiplicaron. Aquel año se disputó el nueve con Abreu, otro viejo conocido que llegó con Simeone como fichaje estrella, pero que no confirmó las expectativas marcando apenas un par de tantos. Falcao acabó el torneo con seis anotaciones.

River demostró las señas de identidad que hoy definen al Atlético: un equipo sólido, férreo, regular, muy difícil de ganar y de superar en defensa. Rara vez ganaba por más de un tanto, pero ganaba. Llegó al final peleando por el título con Estudiantes, donde el Cholo había ganado su primer título. River llegó con más fuelle al final de temporada y fue ahí donde ganó el ansiado título que no llegaba desde 2004, demasiado tiempo para un club tan grande.

Pero, lejos de ser el comienzo de una nueva etapa de éxitos, River recayó en la derrota. Su inicio en el siguiente Apertura fue desalentador y al final del torneo terminó último en la tabla. Del cielo del primer puesto al infierno del último. El bajón de rendimiento en Buonanotte y el enfrentamiento del técnico con Ortega fueron determinantes, y la ruptura de la grada con los jugadores fue otro capítulo más en el progresivo descenso de River a los infiernos. Simeone renunciaría al cargo a finales de año y ya entonces sonaría para el banquillo del Atlético: parecía que sus pasos estaban de nuevo predestinados en dirección al Manzanares.

El resto de la historia ya la conocéis: los malos resultados acabaron con River en la segunda categoría, donde hoy tratan de regresar a la élite de la mano de los Trezeguet, Ponzio, Cavenaghi y compañía, con Almeyda en el banquillo. El mal momento por el que atraviesa el fútbol argentino necesita que todos sus pilares estén en primera fila, por eso necesita que El Monumental vuelva a ser estadio de primera.

En NdF | A ritmo de Tango: River vuelve a disfrutar del peso de una copa, cuatro años después

]]>
<![CDATA[Manolo Preciado, el sportinguismo por siempre a tus pies]]> http://www.notasdefutbol.com/la-liga/manolo-preciado-el-sportinguismo-por-siempre-a-tus-pies http://www.notasdefutbol.com/la-liga/manolo-preciado-el-sportinguismo-por-siempre-a-tus-pies Tue, 31 Jan 2012 13:54:53 +0000 seleccionado por meckeverest Preciado, manteado el día del ascenso

“Lamento si hice algo mal, seré de este equipo toda mi vida. Seré socio del Sporting hasta que me muera. Que todos ayuden al club”.

El Real Sporting de Gijón ha destituido hace unas horas a Manolo Preciado. El sportinguismo está de luto. Se va un hombre para el que cualquier halago o reconocimiento es poco. Sólo el que haya vivido y seguido día tras día la actualidad del Sporting durante los últimos seis años, sabe lo que significa Preciado para este club. Y es que hoy media España habla de su despido, pero no pasaba lo mismo cuando cogió el timón allá por el 2006. Aquel día fue el inicio de una época para el Sporting. Una época liderada por un paisano que cogió un equipo que agonizaba y lo devolvió a la élite.

Llevaba ocho años el Sporting deambulando por la Segunda División, cuando Manolo Preciado llegó al equipo. Un equipo histórico pero humilde, abocado a vivir en la nada. Salvo la espléndida temporada del debut de Marcelino García, el Sporting nunca había luchado realmente por el ascenso desde que perdió la categoría. Esto cambió con la llegada de Preciado, que tras una primera temporada complicada en la que coqueteó con el descenso, logró la machada en su segundo año devolviendo al Sporting al lugar que le pertenece por historia, diez años después.

Y aquel ascenso, al igual que las permanencias logradas desde entonces, se han logrado, con perdón de la expresión, a puro huevo. Con una directiva que no suelta ni un duro para fichajes porque prefiere presumir año tras año del dichoso superávit, pero que no tiene problemas en dejar al equipo cojo en cualquier momento, como cuando se vendió a Míchel en un mercado de invierno, a pesar de ser un titular clave del equipo, y sin traer un sustituto de garantías.

A Preciado nunca se le ha dado un caramelo. Tampoco lo ha pedido. Ha sabido sacar el máximo rendimiento de los chavales que le han tocado. Enriquecerse con la cantera cuando ha tenido la oportunidad. Y sobre todo, comulgar con una grada volcada tanto con el equipo, como con el entrenador. La fortaleza de El Molinón ha sido factor clave en el éxito de estos seis años, y eso ha sido gracias a que por fin la afición se ha vuelto a sentir identificada con lo que veía sobre el césped, después de años de calamidades y artimañas que condenaron al equipo a la Segunda División. Artimañas que firmaron personajes que, desde la oscuridad, todavía hoy toman las decisiones del Sporting, aunque sea Vega-Arango el que ponga la cara.

A Preciado se le ha echado rápido y mal. Estando sólo a un partido de la salvación. Con sólo un punto menos de lo que se sumaba el año pasado por estas alturas. Un año pasado en el que también se estuvo a punto de destituirle, pero al no encontrar un sustituto se le mantuvo, y firmó una segunda vuelta de impresión para mantener la categoría. Por ello, hoy nadie tiene la garantía, ni mucho menos, de que se haya tomado la decisión correcta. Menos aún si se confirma alguno de los nombres que están sonando como posibles sustitutos: Lotina, Clemente… Si El Molinón hubiera podido elegir, habría preferido morir con Preciado.

Venga quien venga, parece ser que se encontrará con varios refuerzos. El de Adrián Colunga parece prácticamente hecho, y podría venir de la mano de Pedro Ríos. Tiene narices que el día en que se echa a un entrenador al que nunca se le ha ofrecido refuerzos de garantías, se haga un esfuerzo por fichar a jugadores contrastados. Si se los hubieran dado a Preciado, puede que ahora estuviéramos hablando de otra cosa. Sea como fuere, gracias por todo, Manolo. El Molinón es tu casa.

Pancarta en Mareo apoyando a Preciado

]]>
<![CDATA[Raúl sigue agrandando su leyenda]]> http://www.notasdefutbol.com/personajes/raul-sigue-agrandando-su-leyenda http://www.notasdefutbol.com/personajes/raul-sigue-agrandando-su-leyenda Sat, 28 Jan 2012 01:49:02 +0000 seleccionado por meckeverest Raúl mina

Deja el Real Madrid, donde lo ganó todo, desembarca en la liga alemana, gana la Copa, llega a semifinales de la Champions con un conjunto que nunca las había alcanzado y ahora consigue que uno de sus goles sea elegido el mejor del año 2011 en la Bundesliga. Así, tan resumido, parece poca cosa, pero este galardón no es sino un nuevo triunfo en una carrera plagada de éxitos que para muchos parecía haber tocado a su fin y en la que él mismo se encarga de recordar que aún le quedan plazas por conquistar. Y es que, a sus 34 años, Raúl es todo un ídolo en Alemania.

Fue en el pasado mes de agosto, cuando su equipo, el Schalke 04, ganó al Colonia por 5-1. Raúl hizo esperar a los allí presentes al último gol de los seis que se marcaron para anotar el más bello de todos. Recogió de espaldas un balón entre líneas con su pierna menos buena gracias a un control orientado que le permitiese disparar con su zurda, giró sobre sí mismo y, toda vez frente al portero, tiró de uno de sus recursos habituales: la cuchara, que hizo inútil cualquier respuesta del portero. Un magnífico tanto valorado por los aficionados alemanes como el mejor del año 2011 (contado como año, no como temporada).

Raúl, máximo goleador de la historia de las competiciones europeas, ganador de tres Ligas de Campeones siendo el líder de tres equipos (dentro de un mismo club en diferentes momentos) que tenían sus defectos, que no es Balón de Oro vaya usted a saber por qué y para el que esto escribe el mejor futbolista español de la historia, se encargó de recordar a sus detractores, aquellos que sólo le atribuyen esfuerzo y capacidad para empujarla en línea de gol, que también sabe hacer cosas increíbles con un balón como ha demostrado tantas veces en su trayectoria.

Fue una lástima que sus últimos años en el Real Madrid no estuviesen a la altura de su rendimiento anterior, donde durante una década, desde los 17 que debutara hasta los 27 aproximadamente, mantuvo un rendimiento espectacular y regular, y que se le recuerde intencionadamente por esos últimos años. El bajón en su rendimiento fue la oportunidad para aquellos que le sufrieron para, primero, respirar aliviados, y después criticar cada uno de sus pasos. Incluso después de descender su rendimiento seguía marcando goles, y cuando le llegó el turno de esperar en el banquillo, en su último año en el Bernabéu, mantuvo una actitud ejemplar a pesar de lo esperado por sus detractores.

Tuvo que marcharse a Alemania para volver a sentirse valorado. Allí le recibieron con los brazos abiertos y le trataron como un ídolo desde un primer momento. Ya capitán en Gelsenkirchen, ha sido y es un futbolista básico en los esquemas de los tres entrenadores que ha tenido en el Veltins Arena. Un Schalke que es hoy tercero en la Bundesliga empatado a puntos con el líder, el Bayern Múnich, y con el Borussia Dortmund, segundo.

Los dos siguientes en la clasificación de mejores goles han sido dos chilenas: una de Sascha Rösler, del Fortuna Düsseldorf, y otra de Eren Derdiyok, del Bayer Leverkusen. Sinceramente, el que más me gusta de los tres es el gol de Derdiyok, del que ya os habló Fernando Castellanos hace algún tiempo. Pero es una alegría que Raúl triunfe en la liga alemana, donde podría renovar próximamente por el S04. No creo que, una vez retirado, tarde en regresar al organigrama del Real Madrid, donde no estaría de más un partido a modo de homenaje a su carrera.

A continuación, los tres goles mencionados:

Vídeos | YouTube

]]>
<![CDATA[Una riada de sentido común]]> http://www.notasdefutbol.com/personajes/una-riada-de-sentido-comun http://www.notasdefutbol.com/personajes/una-riada-de-sentido-comun Wed, 25 Jan 2012 12:04:08 +0000 seleccionado por meckeverest pep
Si se recibe a Pepe como a Figo me dolerá más que una eliminación

Pep Guardiola, entrenador del FC Barcelona

Tras el pisotón de Pepe a Messi han corrido ríos de tinta. Se han dicho muchas cosas, demasiadas, y se ha exagerado el asunto como si, por desgracia, lo de los pisotones no fuera algo más o menos habitual en un campo de fútbol. Sin ir más lejos, el mismo fin de semana otros dos jugadores de la Liga BBVA hicieron más o menos lo mismo. Sin embargo, gran parte del barcelonismo, empezando por algunos de sus directivos, han obviado estos casos en favor de otro que les resulta más conveniente: el de Balotelli.

Que la víctima del pisotón haya sido Messi ha sobredimensionado el asunto, como ya ocurrió en su día con Ujfalusi. La diferencia está en que lo máximo que le podría haber hecho Pepe a La Pulga es romperle un dedo de la mano, mientras que el checho pudo haber lesionado gravemente al argentino. Claro que tampoco ha ayudado que el agresor sea alguien con los antecedentes del central portugués, pero según a quién se le preste atención parece que Pepe es el primer marrullero de la historia, como si no hubiera existido, por ejemplo y sin ir más lejos, Hristo Stoichkov.

Ha tenido que llegar Pep Guardiola para frenar la escalada de teatralizada indignación. El agua con el que Guardiola ha apagado el incendio ha sido el sentido común, una cualidad que en el espectáculo de masas que es el fútbol se echa de menos continuamente. El técnico de Santpedor comenzó la rueda de prensa queriendo llamar la atención sobre el encuentro, dejando a un lado las personificaciones:

Lo importante es que venga todo el mundo (…) Que vengan a disfrutar y se olviden de lo que han leído. Viene el Madrid, no un jugador o un entrenador.

A continuación, en referencia a un posible recibimiento de Pepe al nivel del que se le dedicó a Figo en su día (comparación potenciada por los comentarios de Rexach), Pep dio una auténtica lección:

Si se produce otra situación como aquella no habremos aprendido nada y no seremos el club que debemos ser. El culé está arrepentido de aquello. Este juego mueve mucho, pero sólo es un juego. Si se recibe a Pepe como a Figo me dolerá más que una eliminación.

En relación al clima de euforia que parece haberse instalado en el barcelonismo, Guardiola puso las cosas en su sitio y bajó a la gente del globo:

El problema de este partido es que “nosotros estamos ya clasificados, ellos eliminados”, pero el encuentro aún hay que jugarlo. Me lo imagino complicadísimo. No se decidirá hasta los últimos minutos (…) Llevamos un 1-2 y si queremos gestionar ese resultado nos eliminarán (…) Lo que tenemos que hacer es jugar, jugar y jugar…, hartarnos de jugar. Si esperamos a ver qué pasa lo pasaremos mal (…) Intuyo que nos marcarán un gol, así que debemos monopolizar el balón al máximo.

Y por último, ante la insistencia de los periodistas, y sabiendo que algunos de sus jugadores ya habían dicho “demasiado” sobre el caso Pepe, Guardiola quiso dejar zanjado el asunto de una vez por todas:

Dejemos en paz a Pepe y que los comités se gestionen ellos.

En definitiva, una nueva lección magistral de Guardiola. De deportividad y barcelonismo, huyendo de la polémica y llamando la atención sobre lo verdaderamente importante: el balón. Guardiola puede gustar más o menos, puede mear colonia de vez en cuando, puede filosofear o incluso llegar a aburrir con su discurso, pero lo que no se le puede negar es que siempre pone al fútbol por delante. Y no sólo deja quedar bien a su club, sino a todo el fútbol español.

]]>
<![CDATA[Benzema, ¿de dónde has salido?]]> http://www.notasdefutbol.com/personajes/benzema-de-donde-has-salido http://www.notasdefutbol.com/personajes/benzema-de-donde-has-salido Wed, 11 Jan 2012 14:12:21 +0000 seleccionado por meckeverest benzegol.jpg
Lo reconozco. Karim Benzema me tiene alucinado. De un tiempo a esta parte mi admiración por él no deja de crecer. Es más, no miento si digo que cuando veo al Real Madrid estoy deseando que le lleguen balones a él. Ni a Cristiano ni a Xabi ni a Özil ni a ningún otro: a Benzema. Para mí, actualmente ya no sólo es el jugador más atractivo del Madrid sino que ha llegado a convertirse en su principal activo. Y pensar en cómo se ha agigantado su figura en los últimos meses tienen aún más valor si recordamos de donde viene.

El Gato. Ese fue el apodo que le puso, con toda la mala leche del mundo, su entrenador, José Mourinho. Un gato con el que tenía que salir a cazar en vez de con perros. Era tan poca la confianza que le merecía a su técnico hace un año que incluso se fichó a Adebayor en el Mercado de Invierno. El futuro de Benzema en el equipo blanco parecía negro, muy negro. Un tipo como él, tan introvertido, tan tranquilo y pausado que rozaba la indolencia, no parecía responder al perfil de jugador que se crecería ante la adversidad.

Pero Karim despertó a la bestia que tenía dentro. Y en ello ha tenido mucho que ver el trato que le ha dado su técnico. Mourinho acertó de pleno con el estilo de motivación que utilizó con Benzema. Supo descifrar su alma futbolística. El mismo jugador lo reconoció sin ambages: Mourinho me ha hecho sacar la rabia que tenía dentro.

A día de hoy el sambenito de El Gato se ha convertido prácticamente en un apodo al que Benzema le ha arrancado todo atisbo de ironía. Pero nos equivocaríamos de pleno si pensáramos que Benzema ha vuelto a ser aquel delantero del Olympique Lyonnais por el que suspiró media Europa. Nada de eso. El Benzema actual es infinitamente mejor que su antigua versión del OL.

Como ya entonces sigue demostrando una gran capacidad para el desmarque en ruptura y una excelente técnica de tiro con las dos piernas —dos apuntes: uno, su técnica de tiro es la que nos hace acordarnos de El Fenómeno; dos, uno de los pocos delanteros que le pegan mejor que Benzema con las dos piernas está en su mismo equipo: Higuaín—. Pero ya no sólo tira de instinto natural para desmarcarse en vertical, buscando la espalda de la zaga rival para encañonar a las primeras de cambio, o en dos o tres toques (control, regate orientado, definición) sino que ha aprendido a moverse por todo el frente de ataque y a hacer daño cuando no tiene el balón en los pies.

Si en algo ha crecido Benzema es en inteligencia. Inteligencia táctica, para ser exactos. Cada movimiento de Benzema es un rasguño en la defensa rival. Cada vez que se descuelga a una banda, ¡zas!, arañazo. Ya sea por la superioridad que crea en la zona o por el espacio que deja para la entrada de la segunda línea, Karim siempre está haciendo daño por algún sitio. Incluso en la presión sobre la posesión rival, el galo ha pasado de ser un vago que corría como un pollo sin cabeza porque no lo entendía necesario a ser el primero en remangarse para ahogar al contrario en la salida desde atrás.

Eso en relación a lo que ahora hace sin balón, algo que Mourinho valora muchísimo. Pero es que si hay algo por lo que Benzema me ha ido enamorando sin apenas darme cuenta es por lo bien que juega la pelota y su extraordinaria capacidad para mezclar bien con todos. Da igual que combine con Ronaldo, con Di María, con Özil… Benzema ha aprendido a jugar con todos y, lo que es más importante, comprende a todos. Sabe quién se la pide en largo y quién en corto, quién está amagando y quién la quiere de primeras, quién se la va a devolver y quién no… No recuerdo a quién le he leído lo siguiente (o algo parecido), pero no se me ocurre una definición mejor: Benzema se ha acabado revelando como un centrocampista que juega de delantero.

Benzema le da pausa al equipo cuando lo necesita, jugando de cara o abriendo a las bandas. Pero cuando suenan las cornetas y el Madrid se convierte en el Séptimo de Caballería, Karim es el primero en jugar la pelota rápido, uno, dos toques a lo sumo, siempre lo más vertical posible, y ponerse a galopar, avanzando en diagonal, resquebrajando la muralla enemiga, provocando un derrumbe allá por donde entra.

Puede que Karim Benzema no sea el mejor en nada, pero hace muy bien todo. Y eso, en sí mismo, te hace mejor que los demás —seguro que más de uno estáis pensando en Raúl, como es inevitable—. Y si uno repasa todo lo que ha podido ver del fútbol europeo de esta temporada y obviando que existe un extraterrestre llamado Messi, ¿hay actualmente un delantero en Europa mejor que Benzema? Para mí no.

Foto | Diario El Universo

]]>
<![CDATA[Jugar con los mayores]]> http://www.notasdefutbol.com/articulos/jugar-con-los-mayores http://www.notasdefutbol.com/articulos/jugar-con-los-mayores Tue, 06 Dec 2011 02:57:49 +0000 seleccionado por meckeverest mayores fútbol

Estaba en clase de matemáticas rodeado de números, acompañado de teoremas y envuelto en ecuaciones. Eché un vistazo alrededor y comprobé que mis compañeros tenían la misma cara de desconcierto ante lo que contaba la profesora en la pizarra. No sé si ellos estaban pensando lo mismo que yo, sospechaba que sí en el caso de muchos. Miré el reloj, sólo faltaban diez minutos para que sonase la campana y diera comienzo el recreo, ese pequeño mundo de media hora de diversión donde olvidarte por un momento de los libros y los cuadernos y que supongo que hoy equivale a la máquina del café. Ese día era importante, pues nos tocaba jugar en nuestra pequeña liga de campeones escolar, donde competía lo más granado y no tanto de los últimos cursos de la EGB.

Para evitar los Barcelona-BATE o los Real Madrid-Otelul Galati se mezclaba el alumnado de los distintos cursos en un sistema de voto sin aparente mano negra ni favoritismo mediático. Toda vez conocidos los capitanes, los alumnos de los cursos más avanzados eran cabezas de serie y lógicamente los primeros en ser elegidos. Era lo suyo. Los de mi clase aspirábamos a ser el jugador revelación y a dar la sorpresa, pero la misión principal era coger el balón y dársela a los mayores. Con diez años y ya eran tiempos difíciles. Un sólo año de edad de más podía marcar la diferencia, que pasado el tiempo puedes vislumbrar como algo más psicológico que físico o técnico, pero jugar con los mayores era a la vez un privilegio y una responsabilidad.

Porque a las cinco, fuera del colegio y una vez terminadas las obligaciones escolares, todo era diferente y cada curso se buscaba las habichuelas para jugar sus partidos antes de ir a casa a hacer los deberes. Sólo unos pocos elegidos eran de vez en cuando invitados para jugar con los mayores por dos principales razones: porque destacaba sobremanera o porque había que rellenar algún hueco libre. Podían convertir ese partido que jugases con ellos en tu peor pesadilla, en forma de correr de un lado para otro sin que llegases a ver de cerca el balón. Perforar la portería rival era una quimera, a menudo formada por dos mochilas que hacían las veces de postes y que provocaban discusiones interminables. Los árbitros de portería, un lujo actual.

Terminabas el partido cansado, ajeno al tacto de un balón que habías visto pasar de un lado para otro, pero feliz. Al día siguiente tu estatus era distinto, habías logrado un pequeño triunfo en tu aún bisoño saco de victorias: ya eras el que jugaba con los mayores, y eso es algo que compromete. Aunque los mayores sólo hubiesen nacido 197 días antes que tú. Pero ellos eran más fuertes, más altos y habían jugado más, y estaban dispuestos a demostrártelo. Tenían el don de la experiencia.

La etapa del colegio tocó a su fin y llegó el instituto. Ya jugaba en un equipo oficial donde me desempeñaba como guardameta en los difíciles campos de tierra. Ya me había dado cuenta de que los guantes eran lo mío. Las diferencias ya no eran tan grandes y un año apenas marcaba distancias, sin embargo seguíamos mirando a los equipos de superior categoría con un halo de predominio y supremacía: seguían siendo los mayores.

En la frontera entre el fútbol cadete y el juvenil me tocó jugar con el juvenil de primer año una temporada, con lo que, con 14 años, llegaría a tener como rivales a jugadores de hasta 18. Así que me veía en los saques de esquina entre gente más alta, con el doble de espalda y con barba prominente frente a los cuatro pelos contados que comenzaban a asomar por mi rostro. Se supone que era yo el que tenía que alzarse sobre ellos y alcanzar el balón, frente a aquellos rivales a los que me imaginaba como gigantes curtidos en mil batallas, aunque ya con dieciocho cumplidos me diese cuenta de que aún no éramos más que molinos de viento. Fue un año difícil pero enriquecedor, en el que aprendí mucho más de lo que habría aprendido si hubiese permanecido en cadetes como mi edad demandaba.

El otro día veía al Athletic Club frente al Granada, y me fijé por encima de todos en el número 19 de Los Leones, en Iker Muniain. Con 18 años y unas condiciones técnicas sorprendentes, el delantero navarro tiene aún esa semblanza y esos gestos del que aún juega en la calle o en el colegio, del elegido que es capaz de jugar con los mayores. Ya con el físico desarrollado para jugar en la élite, Muniain puede jugar frente a los mejores, enfrentarse en la liga a los Messi y Cristiano Ronaldo, o a veteranos como Albelda y Munitis, que casi le doblan la edad y curtidos en mil batallas, estos sí. Me imaginé a Muniain defendiendo la camiseta de la selección sub21 y observando a la absoluta, a los Xavi, Casillas y compañía, campeones del mundo, también a Llorente o Javi Martínez, compañeros de equipo, admirándolos como a los mayores, como los ejemplos a imitar en el lugar donde un día querrá estar él.

No sólo Muniain: también los Isco, Canales, Thiago, Sarabia, Jairo y compañía. También recordé a Raúl, que con 17 años salió a La Romareda dispuesto a comerse el mundo desde el primer minuto. No han cumplido o apenas han llegado a la veintena, y ya están compitiendo con los grandes porque tienen talento, pero con todo aún por aprender aunque a veces nos empeñemos en equipararles. Al igual que los chavales del colegio, ellos también esperan destacar sobremanera o encontrar algún hueco libre entre los mayores.

Foto | Keneth Cruz

]]>
<![CDATA[Billy Sharp, un gol dedicado al cielo]]> http://www.notasdefutbol.com/articulos/billy-sharp-un-gol-dedicado-al-cielo http://www.notasdefutbol.com/articulos/billy-sharp-un-gol-dedicado-al-cielo Thu, 03 Nov 2011 05:29:29 +0000 seleccionado por meckeverest Billy Sharp

A veces la vida golpea con fuerza y ocurren cosas que te hacen preguntarte cómo es posible que de verdad puedan suceder, pero como una flor nacida en el asfalto, de lo más oscuro puede surgir algo hermoso, de la más honda tristeza puede nacer algo que conmueva y quede para siempre como un bello recuerdo. Billy Sharp, futbolista inglés del Doncaster Rovers, de la segunda inglesa, perdió el pasado sábado a su hijo cuando sólo contaba dos días de vida. Para el partido que su equipo tenía que disputar el pasado martes ante el Middlesbrough, su técnico le ofreció descanso debido al trágico suceso, pero Sharp quiso jugar, quería disputar el partido para marcar un gol y dedicárselo a su hijo. Lo hizo, corrió hacia la banda y se levantó la camiseta mostrando otra debajo que contenía el siguiente mensaje: “That’s for you, son” (esto es para ti, hijo).

No sólo su entrenador, sino también sus compañeros procuraron convencerle de que lo mejor era no disputar el partido, pero él lo tenía claro. Saltó al terreno de juego y lo hizo como capitán. Antes del partido, Doncaster Rovers y Middlesbrough aplaudieron durante un minuto en memoria de Louie Jacob Sharp, su hijo. Cuando tan sólo habían transcurrido catorce minutos de partido, Billy enganchó de volea un balón caído del cielo para marcar el tanto que adelantaba a su equipo en el marcador. Fue además un golazo. Billy Sharp pudo de esa manera hacerle a su hijo el regalo que ansiaba. El árbitro, consciente de la situación, se olvidó por un instante del reglamento y no mostró la tarjeta amarilla que se enseña a los futbolistas por levantarse la camiseta. No era el momento. Las aficiones de ambos equipos no dudaron en aplaudir el tanto marcado por el futbolista inglés de 25 años. El Doncaster Rovers perdió finalmente el choque por 1-3 pero, por un día, eso era lo de menos.

No es la primera ocasión en la que vemos un suceso de estas características, ocurrió hace cinco años y lo vivió un futbolista más conocido por todos: Martín Palermo. Fue un miércoles cuando fallecía Stefano tras seis meses de gestación y dos horas en la incubadora. Fue imposible salvar su vida. Destrozado, Martín quiso el domingo siguiente vestir la camiseta de Boca y jugar ante Banfield con la misma intención de Billy Sharp: marcar y dedicar el gol a su hijo. Como en el caso del delantero inglés, las ganas de hacerle un regalo a su hijo fueron más fuertes que el desconsuelo. Nada más pisar el césped de La Bombonera, la afición le recibió con una sonora ovación para recordarle que no estaba solo. Únicamente faltaba el gol, y la especialidad del argentino no podía ausentarse. Llegó en dos ocasiones y Palermo no pudo reprimir las lágrimas en ninguno de ellos. Más tarde se tatuaría el nombre de Stefano en su brazo y celebraría cada uno de sus goles besando el brazo y alzándolo al cielo.

Sucesos que hacen más grande aún el fútbol y el deporte aunque estos en ocasiones se empeñen en recordarnos su cara menos amable. El fútbol sirvió una vez más como medio para mostrarnos la vida tal cual es, con todo lo bueno y lo malo que pueda emerger de ella. Sharp y Palermo marcaron el gol que buscaban con el que honrar la memoria de sus hijos. Quizá el empeño y el coraje que pusieron por jugar fue suficiente para que el destino se disfrazase por un momento de balón y les ayudase en su tarea.

Foto | Matt West

]]>
<![CDATA[Russian Premier League, la creciente amenaza del este]]> http://www.notasdefutbol.com/otras-ligas/russian-premier-league-la-creciente-amenaza-del-este http://www.notasdefutbol.com/otras-ligas/russian-premier-league-la-creciente-amenaza-del-este Sun, 21 Aug 2011 04:38:04 +0000 seleccionado por meckeverest Mordor Monte

La voz resonó, clara y vibrante, entonando en la lengua de Rohan la llamada a las armas: “¡De pie ahora, de pie, Caballeros de Théoden! Desgracias horrendas nos acechan, hay sombras en el Este”
El señor de los anillos: Las Dos Torres

Espero sepan disculparme la dramatización, pues por mucho poder que acapare el fútbol ruso, ninguna horrenda desgracia nos espera. Pero al igual que los avezados jinetes de Rohan frente a la amenaza de Mordor, bien haría la vieja aristocracia futbolística europea en desconfiar del peligro que para sus intereses supone el creciente potencial de la Russian Premier League. Quizá no exista allí el Monte del Destino ni la tenebrosa torre de Sauron, siempre vigilante, pero sí arcas repletas de petrodólares, los mismos que año tras año atraen a interesantes futbolistas del panorama internacional.

Atrás quedaron los tiempos donde la rusa era una liga menor en la que destacaban buenos futbolistas a bajo precio para los equipos europeos de media tabla, e incluso algún grande como Kanchelskis en el Manchester o Karpin y Mostovoi en el mejor Celta de la historia. Radchenko, Popov, Nikiforov, Onopko o Tcheryshev son nombres que todos conocemos. Pero las cosas han cambiado y la competición rusa no sólo vende caro, sino que compra a lo grande.

Clubes que hace una década desconocíamos como el Zenit de San Petersburgo o el Rubin Kazán dominan ahora el campeonato local, uniéndose a los viejos conocidos como los clubes de Moscú: Spartak, otrora dominador absoluto, Lokomotiv, Dinamo y CSKA. A ellos se ha unido un nuevo rico como el Anzhi de Majachkalá, que de la mano del multimillonario Suleiman Kerímov pretende dar un golpe de efecto en el mercado con el fichaje de Eto’o. Magnates del petróleo, el gas o el níquel se han adueñado de los clubes del gigante del este para tratar de llevarlos a lo más alto.

Por el camerunés, el club norcaucásico ofrece al Inter 30 millones, además de 20 kilos al jugador por tres temporadas. Para pensárselo. Pero la lista de grandes inversiones no ha empezado ni acabará en el ex del Barcelona, sino que comenzó hace algunas temporadas y que año tras año crece en magnitud y relevancia. Ahí está el ejemplo del centrocampista luso Danny, por el que el Zenit pagó 30 millones al Dinamo en 2008. Sin ir más lejos, la última llegada ruidosa ha sido la del internacional Zhirkov, por el que el Anzhi —donde Roberto Carlos ya es capitán tras unos meses de estancia— ha pagado al Chelsea 13 millones de libras y que tendrá una ficha de cinco millones anuales. El extremo húngaro Dzsudzsák, figura en la Eredivisie, es también nuevo jugador del Anzhi tras pagar 15 millones al PSV.

Roberto Carlos

El Zenit, dirigido por el italiano Luciano Spalletti, es otro de los grandes animadores del mercado, como cuando pagaron al Oporto 22 millones por el central Bruno Alves, o cuando robaron al Rubin Kazan a Bukharov por 11 millones. También con la reciente incorporación del defensa transalpino Criscito —11 kilos—, pretendido por los grandes del Calcio y titular en la Squadra Azzurra. De igual manera se gasta los cuartos el Rubin Kazán, campeón en 2008 y 2009 y pesadilla del Barcelona en Champions, como cuando pagó 20 millones al Hoffenheim por Carlos Eduardo u 11 al Génova por el central Bocchetti. Dispone de un bloque competitivo donde el español César Navas es pieza importante, y ahora contará también con el paraguayo Valdez, por el que han pagado 4 millones al Hércules.

Otro delantero que destacó el año pasado en nuestra liga como Caicedo vestirá los colores del Lokomotiv, que desembolsó 7’5 millones en la cuenta del Levante. El español Zapater, ex del Zaragoza, será compañero del ecuatoriano. El central argentino Nico Pareja, por el que el Spartak pagó diez millones al Espanyol, el mediapunta bosnio Misimovic, figura en la Bundesliga conquistada por el Wolfsburgo en 2009 y hoy en las filas del Dinamo, o el japonés Honda y el brasileño Vágner Love, en el CSKA, son otras de las figuras que han llegado en los últimos años a la liga rusa.

En Rusia hay dinero, y eso no lo pueden decir en muchos rincones del planeta fútbol. Bien lo saben en la FIFA, que deja en sus manos el Mundial de 2018 a sabiendas de que por dinero no será. No son pocos los futbolistas que comienzan a sacrificar el disputar una liga de máximo nivel por los petrodólares, pero que conforman una liga cada vez más competitiva a pesar de lo difícil de la aclimatación. Cierto es también que por lo general son jugadores que pasan de equipos de nivel medio a clubes que pelean por los títulos locales y entran en Europa. Raro sería que abandonasen clubes de primer nivel en las grandes ligas, aunque Eto’o podría ser la excepción.

En el ránking UEFA, la Premier rusa ocupa ya el séptimo lugar. Ocupaba el sexto, pero han sido superados por la liga portuguesa tras el gran papel de sus equipos en la Europa League. Una competición, la antigua UEFA, que ya ganaron CSKA y Zenit en 2005 y 2008. Pero no todo son buenas noticias, pues la federación rusa tiene entre manos un difícil asunto con la xenofobia reinante en algunos campos, donde se han vivido tristes incidentes como los plátanos lanzados al brasileño Roberto Carlos, cuestión que han de abordar sin miramientos. Pero deportivamente hablando, su nivel crece temporada tras temporada y sus equipos ya son una amenaza en competiciones europeas, donde ya no son observados como cenicientas.

También en Ucrania

No sólo en Rusia hay dinero para fichajes, sino que Ucrania también ha levantado la voz. Tras aquel Dinamo de Kiev que aterrorizaba defensas en los noventa con Shevchenko y Rebrov, hoy es el Shakhtar Donetsk quien abandera el fútbol ucraniano en Europa con los brasileños Jadson, Fernandinho, Douglas Costa o Willian como estrellas, además de los croatas Eduardo y Srna. Ganaron la UEFA en 2009 y en la campaña pasada llegaron a cuartos de Champions, siendo eliminados por el Barcelona. Otro equipo en alza es el Dnipro de Juande Ramos, que recientemente ha contratado al ghanés Boateng procedente del Getafe. Otra fehaciente prueba, la de Ucrania, de que el fútbol del este extiende su sombra por la vieja Europa. Que Gandalf nos asista.

Sígueme en Twitter: @caballergabriel

Foto | Майоров Владимир

]]>
<![CDATA[Fichajes sonados (V): Gerard al Barcelona]]> http://www.notasdefutbol.com/fichajes/fichajes-sonados-v-gerard-al-barcelona http://www.notasdefutbol.com/fichajes/fichajes-sonados-v-gerard-al-barcelona Thu, 04 Aug 2011 03:14:12 +0000 seleccionado por meckeverest gerardbarcelonamd.jpg Cada vez que oigo que Cesc Fàbregas está cada vez más cerca del FC Barcelona, que su deseo es regresar a la que fue su casa y quitarse esa espinita clavada que en los últimos años ha convivido con él, me acuerdo de otro futbolista que en su día también abandonó de joven la disciplina barcelonista, vio como afloraba la famosa espinita y, una vez concretado su sonado (y costoso) regreso, no cumplió con las expectativas. Hablo de Gerard López Segú, el protagonista de un nuevo capítulo de nuestros Fichajes sonados.

Gerard empezó a destacar desde bien joven. Compartió el vestuario de los cadetes y los juveniles con Xavi, y ya con 18 años, pese a iba a comenzar con el Juvenil A, lo hizo con el Barcelona B. Era muy joven, pero empezaba a brillar en el filial culé. Llegó a La Masía tras destacar en el CF Granollers, club de la ciudad donde nació, cuando sólo era uno de tantos y tantos chavales que engrosan la categoría de infantil de cualquier cantera futbolística. Sin embargo, sus cifras en el ‘B’ llamaron la atención de varios clubes y, viendo que realmente lo tenía complicado para dar el salto al primer equipo, el ‘nuevo Guardiola’, como algunos le llamaban en el Mini, hizo las maletas rumbo a Valencia. Era el verano de 1997.

En Mestalla tuvieron la acertada decisión de ceder al joven Gerard al Alavés para que se curtiera. El catalán cumplió con su cometido a la perfección y no tardaría en regresar a la entidad ché, donde le esperaban los mejores años de su meteórica carrera. Él todavía no lo sabía, pero posiblemente la mejor versión del de Granollers se vio en Valencia, con Héctor Cúper al mando y un sinfín de éxitos que le catapultaron a ser uno de los mejores centrocampistas de Europa. Su juventud, unido a que encontraba el camino del gol con facilidad, hizo de aquel Valencia una versión inolvidable. Y ello, con el joven Gerard, de apenas 21 años, llevando unos galones que le permitieron estar en la Eurocopa 2.000. Las ofertas no tardaron en llegar, siendo el Milan y el Barcelona quienes más interesados estaban en sus servicios.

El verano de 2.000 fue muy agitado para el barcelonismo. Se puso fin a la presidencia de Josep Lluís Nuñez y en su lugar sería su ‘vice’, Joan Gaspart, quien se hiciera con un cargo que siempre le vino grande. Para colmo, el Real Madrid de Florentino Pérez, que también se acababa de hacer con la presidencia, le arrebataba a Luis Figo prácticamente por la espalda, con el beneplácito del portugués, que por activa y por pasiva se había cansado de negar cualquier acuerdo con el candidato madridista a la prensa catalana. Así las cosas, el Barcelona contaba en sus arcas con nada más y nada menos que 10.000 millones de pesetas. Posiblemente, y hablando a toro pasado, los peor invertidos en muchos años.

Había que reconstruir el equipo y uno de los primeros en llegar fue el bueno de Gerard, que no dudó ni un instante reencontrarse con su pasado, eso sí, a cambio de 3.600 millones de pesetas (unos 21 millones de euros). Tras él llegaron Overmars y Petit, aunque quizá ellos merezcan un post aparte. Gerard, con el ‘14’ a la espalda de su idolatrado Johan Cruyff, despertó la ilusión en el barcelonismo, pero en un proyecto hecho deprisa y corriendo, con Llorenç Serra Ferrer en el banquillo, nunca llegó a destacar tanto y tan bien como lo hizo en Valencia. A Gerard le tocó vivir una etapa dura: el Madrid lo ganaba todo y el Barcelona era el hazmerreír nacional. Además, entre su calidad se colaron las lesiones, otro lastre que impidió que lo que se presumía como un auténtico crack terminara en un juguete roto, y nunca mejor dicho.

El jugador estuvo cinco temporadas en su segunda etapa, siendo la última, ya con Frank Rijkaard en el banquillo, Joan Laporta en la presidencia y Ronaldinho sobre el césped, la que por fin pudo lograr un título (la Liga de 2005). Sus incesantes problemas físicos y el ambicioso proyecto del Barcelona hicieron el resto. Gerard no tenía sitio. Su declive tomó forma cuando pasó sin pena ni gloria por el Mónaco (2005) francés, donde apenas jugó una decena de partidos en dos años. En su regreso a la Liga probó fortuna en el Recreativo (2007), donde tuvo minutos, aunque no pudo evitar el descenso del Decano.

Tras probar las mieles del paro y entrenar con el Granollers, le llegó la oferta del que hasta ahora ha sido su último club, el Girona (200). En Montilivi, sin los focos apuntándole, se ganó la renovación por tres temporadas, a pesar que había firmado para sólo seis meses. No obstante, su aventura en el conjunto catalán, pese a comenzar bien, ha finalizado hace unos días. Le quedaba un año más de contrato pero no entraba en los planes de Raúl Agné. Mientras colabora puntualmente con el programa ‘Punto Pelota’ como contertulio, la pregunta es saber si con 32 años seguirá probando fortuna en un mundo en el que lo tenía todo para triunfar o definitivamente colgará las botas. La suya es una historia de un fichaje sonado y un silencioso adiós.

En NdF | Fichajes sonados

]]>