
No me pareció nada del otro mundo el partido que realizó el Valencia el sábado pasado ante el Barça. Con más contención que juego ofensivo, los de Unai Emery sacaron un punto al líder que bien pudo saber a victoria. Anoche, con un guión similar pero con un rival netamente inferior, el empate se antojó como un plato de ceniza. El dedo del presidente valencianista, Manuel Llorente, señaló en una única dirección: el entrenador. “No esperaba siete cambios en la alineación”, espetó. Con mucha razón, el técnico vasco contesta: “Para eso se hacen plantillas de 25, sino serían de 14”.
El problema reside cuando hay tal descompensación entre el once titular y el once reserva. Son dos Valencia muy diferentes, porque en el primero se hace fútbol y en el segundo se intenta. No es lo mismo ver como Maduro intenta distribuir el juego junto a Baraja, que ver a Banega ejerciendo esa papeleta. La altura del serbio Zigic no disculpa la ausencia del talento de Villa o Mata; y Pablo Hernández no imprime la misma velocidad y desborde con Míchel y Jordi Alba de acompañantes que junto al dueto asturiano. Evidentemente, no hay color.
Tampoco el Slavia de Praga, en Mestalla, era un rival como para colocar el once de gala. De ahí a que sea tarea del entrenador dirigir y equilibrar una segunda plantilla para este tipo de partidos. Citas como las de anoche son un claro ejemplo, y la Copa del Rey de la próxima semana será otro horno en el que hervirán estos debates. A menudo se compone un once con la vista puesta en el nombre y no en la pizarra. Me explico: ser el Valencia no significa jugar siempre como el Valencia pongas a quien pongas. Y la calidad individual y como equipo de los hombres que los propios técnicos descartan para sus onces ideales a ellos mismos se les olvida. El empate ante el Slavia sí se podría etiquetar de desastre si hubiera jugado ‘EL’ Valencia. Con el equipo que anoche vistió la camiseta del murciélago, el empate es hasta bueno.
Foto | Valencia CF


Comentarios
Estamos todos de acuerdo en que Zigic no es Villa, es más, pocos llegan al nivel del delantero asturiano, pero Zigic es más que un delantero alto, no se meten 13 goles en 19 partidos por el hecho de ser alto. La realidad es que Emery nunca ha confiado demasiado en el serbio, pero en muchas de las pocas oportunidades que ha tenido ha marcado. Para su altura tiene una buena calidad con el balón en los pies, es un seguro por alto, tanto ofensiva como defensivamente como demostró en el Racing, da asistencias, fija a la defensa, baja el balón a las entradas de un segundo punta como nadie, en esto último hizo maravillas con Munitis, y pensaba que en el Valencia haría lo mismo con Villa pero o juega uno o juega otro.
El Valencia no tiene la profundidad de banquillo que puedan tener el Madrid o el Sevilla, pero no creo que tenga tan mal banquillo ni mucho menos, el problema es que tiene a jugadores que serían importantes en cualquier club del mundo como Villa, Silva o Mata, y lógicamente su ausencia se nota.
Pongamos por caso un once suplente del Valencia: Moyá, Bruno, Navarro, Dealbert, Del Horno, Maduro, Baraja, Joaquín, Vicente, Alba y Zigic. No me parece un mal equipo en absoluto. Además tienen una plantilla bien compensada con dos jugadores por puesto.
Amén a todo
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