Lo que ha acontecido en los últimos días respecto a la lesión de David Villa el miércoles pasado, ha sido de lo más surrealista. No hay ninguna disculpa cuando se pone a jugar a un futbolista que ha cumplido apenas cuatro días de los diez (como mínimo) que se le diagnosticaron necesarios para recuperarse.
La culpa no es exclusiva de nadie, sino compartida desde varios frentes, unos con más responsabilidad que otros, pero todos culpables. Culpa del jugador, por ‘cabezón’ y decir que puede jugar cuando no es así. Culpa del médico, por no prohibir terminantemente su alineación sabiendo que su recuperación para poder jugar ayer era imposible. Y culpa del entrenador, por alinearle.
Se han arriesgado a que una leve lesión pudiera convertirse en grave, además de condicionar el desarrollo del partido al tener que sustituirle al rato de comenzar.
Y es que la dependencia que el Valencia tiene de Villa en ataque es más grande de la que parece a simple vista. A pesar de tener más alternativas que el año pasado con Morientes, Tavano, Silva, Joaquín, etc. Villa sigue siendo el más imprescindible, y es lo que ha provocado que se le alinease sabiendo que había riesgos.
Y yo me pregunto, ¿se habría forzado su vuelta si no hubiera estado enfrente el Real Madrid? Seguramente no.
En NdF | La enfermería del Valencia


Comentarios
Han comentado hoy mismo (28/11/06) en Radio Marca que el médico le dijo a Villa que la lesión, al ser un desplazamiento muscular y no una rotura, no iria a más, como mucho le volveria el pinchazo y tendria que dejar de jugar (lo que condiciona los cambios en el Valencia).
Villa= cabezón Medico = Vendido Quique = es lo que hay..
Mas que nada, creo el hecho de que lo alinearan fue por que el partido era contra el Real Madrid, pero como ya mencionaste, es culpa de todos el hecho de que al final haya jugado. Saludos!!! Buen Blog :D