Babacar ya está listo

Babacar-Kurtic-Pizarro

Era invierno y el primer mes del año 2012 tocaba a su fin. En esas últimas horas de mercado en las que se aceleran los fichajes, el Racing contrató a un delantero de 19 años desconocido en la liga española pero que ya había batido algún que otro récord en Italia. Llegó cedido de la Fiorentina para paliar la falta de gol de un equipo, el cántabro, que a mitad de temporada tenía una sospechosa pinta de descenso a segunda. El futbolista senegalés llegó tras descartar el Racing la cesión de Diego Costa, que salía de una grave lesión y no había sido inscrito en liga por el Atlético de Madrid. Juanjo González, cabeza visible de aquel triunvirato del banquillo, desechó la incorporación del brasileño. Khouma Babacar tuvo un gris paso por El Sardinero en el que jugó ocho partidos y no anotó ningún gol, y no pudo ayudar a un Racing que efectivamente descendió a la categoría de plata. Por su parte, Diego Costa marcó diez goles en dieciséis partidos con un Rayo Vallecano que alcanzó la permanencia. La evolución del hoy jugador del Chelsea ha sido meteórica desde aquel punto de partida en Vallecas, a Babacar le ha costado más pero hoy ya es, por fin, un jugador importante en la Fiorentina de Vincenzo Montella.

Babacar tuvo una movida adolescencia. Con 14 años cruzó el Atlántico para partir de su país a Fuerteventura, donde ingresaría en la European Football University del italiano Franco Rondanini. En 2009 tuvo lugar un momento clave en su carrera al disputar el torneo de Viareggio. Al futbolista senegalés no le afectó el larguísimo viaje en coche y protagonizó un gran campeonato que no fue esquivo a la mirada de Pantaleo Corvino, estimado ojeador de jóvenes promesas que lo ficha para la Fiorentina. Tras un año en el equipo primavera, donde tiene buenos números a pesar de jugar con futbolistas hasta cuatro años mayores que él, Cesare Prandelli, exseleccionador italiano, hoy técnico del Galatasaray y entonces entrenador de la Fiore, lo llama para entrenar con el primer equipo y debuta en Coppa con tan sólo 16 años. Babacar no desaprovechó la oportunidad y marcó ante el Chievo Verona, convirtiéndose en el jugador más joven en marcar con la Fiorentina. Poco después, con 17 años recién cumplidos, haría su primer gol en liga ante el Genoa convirtiéndose en el sexto jugador más joven en marcar en la Serie A y el más precoz entre los foráneos. No tardaría la Fiorentina en ampliar su contrato.

Ya comparado con futbolistas como Drogba, Weah o Balotelli debido a su potencia física y su enorme zancada además de su estimable juego aéreo, parecía que la ascensión de Babacar sería imparable, pero no fue tan fácil. En la temporada siguiente a su debut ya formaba parte del primer equipo de forma permanente, compartiendo línea de ataque con futbolistas como Mutu o Gilardino, pero no contó con muchos minutos de juego de la mano de Sinisa Mihajlovic, nuevo técnico del club viola. Las cosas no mejoraron al año siguiente con Delio Rossi en el banquillo, y en el mercado de invierno se decidió la cesión del delantero al Racing tras haber despertado el interés de otros equipos como el Granada. Las cosas no le fueron bien en Santander en un equipo con urgencias, y retornó a Italia la temporada siguiente para vestir la camiseta del Padova de la Serie B, de nuevo como cedido. Entre lesiones y falta de continuidad, Babacar no destacó en Padua marcando un solo gol en catorce apariciones. Cuando parecía que su estrella se apagaba llegó una nueva cesión a la Serie B, esta vez al Módena, y el senegalés tuvo por fin su año al anotar veinte goles en cuarenta partidos y convertirse en una de las sensaciones de la temporada en la segunda italiana.

Su gran año con los Canarini fue tenido en cuenta por Montella, que contó con Babacar para hacer la pretemporada con la Fiorentina. No le venía nada mal otro delantero tras los problemas del año anterior, en los que el equipo hacía buen fútbol pero le faltaba gol arriba con las lesiones de Mario Gómez y Rossi y el bajo rendimiento de Matri. Suerte que tenían a un Cuadrado en estado de gracia. El rendimiento del senegalés convenció a Montella para quedárselo en su plantilla, y tal es su confianza en Babacar que lo ha alineado como titular en cinco de los seis partidos de liga disputados hasta la fecha, ayudado, eso sí, por las lesiones que siguen aquejando a Rossi y Gómez. Al principio le costó al delantero africano, como le costaba a la Fiorentina marcar goles, pero en las dos últimas jornadas, ante Torino e Inter, Babacar ha visto puerta por fin. En el último encuentro ante los nerazzurri, el delantero marcó el primer gol de la Fiore como local en liga tras haber dejado el marcador a cero ante Genoa y Sassuolo, y lo hizo con un golazo que se convirtió en uno de los destacados del fin de semana europeo. Sería el primer tanto de la abultada victoria ante el Inter por 3-0. Aún le queda camino para consolidarse en el club de la Toscana y en la Serie A, pero al menos, Khouma Babacar parece por fin preparado para intentarlo.

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Gabriel Caballero