Ajax vs Real Madrid

Se estaba haciendo demasiado larga la espera, pero es febrero y si algo bueno tiene este mes es el regreso de la Champions League. Los octavos de la máxima competición continental ya están aquí y esta semana uno de los tres representantes españoles en el torneo inicia su andadura hacia la gran final, que tendrá lugar en el Wanda Metropolitano el próximo 1 de junio. El bombo fue benévolo con el Real Madrid, al que le tocó el Ajax. Si en diciembre, cuando se realizó el sorteo, los blancos —que estaban en plena catarsis— ya eran claros favoritos ante el cuadro neerlandés, la teórica superioridad con la que parte en esta eliminatoria ahora el equipo de Santiago Solari parece abrumadora.

No es la intención de este artículo desmerecer ni mucho menos a uno de esas escuadras por las que es imposible no sentir debilidad —por su historia, filosofía, aportación al fútbol— pero es innegable que los dirigidos por Erik ten Hag no llegan al encuentro frente el vigente campeón en el mejor de sus momentos. Perdieron el pasado fin de semana contra el Heracles —octavo y que acumulaba tres derrotas consecutivas— y comenzaron 2019 encajando un doloroso 6-2 en el De Klassieker con el Feyenoord, al que le sacaban 11 puntos; y una semana antes, empatando a cuatro (4-4) frente al Herenveen. El denominador común de esos choques fue las lagunas defensivas de los de Amsterdam, de las que no se salvan sus dos figuras en auge, De Light y De Jong; ni su portero, Onana, al que asumir demasiados riesgos le ha costado varios disgustos.

Es ahí donde el Real Madrid debe iniciar su presión: en una zaga con demasiadas dudas, vulnerable y a la que quizá por falta de madurez —aunque en sus filas cuente con el experimentado Blind— está perdiendo muchos partidos. En la debacle contra el Heracles estuvieron prácticamente todos los titulares habituales, salvo Dolberg y Mazraoui, por los que entraron Huntelaar y Kristensen. Pero no todo es negativo para los holandeses. A su favor, el descaro, atrevimiento y desfachatez de un conjunto que en la fase de grupos venció al Benfica en el Johan Cruyff Arena y no tropezó en ninguno de sus dos enfrentamientos ante el Bayern de Múnich (1-1 y 3-3). Además, también se podría tomar como referencia la goleada (6-0) que hace diez días le endosó al Venlo, que pese a que el escaso empaque del rival no invite a ello, pone de manifiesto las dos caras de la moneda con las que te puede sorprender el cuadro de la capital de los Países Bajos.

Así pues se presenta una eliminatoria aparentemente desigual en la que lo único que tienen en común sus protagonistas es que en sus ligas ocupan la segunda plaza, a seis puntos ambos, de los respectivos líderes. El Madrid, tal y como llega, no debería tener demasiados problemas para estar en cuartos.

En NdF | El Real Madrid ya no es un drama

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Fernando Castellanos

Editor de NdF desde 2006 y periodista deportivo desde hace un poco menos.