luis suarez vs lyon
1Si en lugar de 0-0 el Barcelona hubiese conseguido imponerse al Olympique de Lyon por 0-1 con gol de Luis Suárez, el conglomerado de estadísticas poco alentadoras que sacuden al equipo tras su empate en el Groupama Stadium no hubiesen pasado a ser desterradas como cada vez que, de un tiempo a esta parte, los barcelonistas y su delantero referencia se encallan a domicilio en citas como la de anoche.

2Estas hablan por sí solas: Luis Suárez ha pasado a ser un delantero olímpico cada vez que juega lejos del Camp Nou y con el himno de Champions de fondo: marca cada cuatro años. Y es que son 15 los partidos en los que el charrúa no ve puerta —25 horas de fútbol que incluso alguien ha llegado a contar— y que viendo encuentros como el de anoche, uno no llega a entender. El ‘9’ tuvo más oportunidades que un adicto a las compras el día del Black Friday, pero fue incapaz de ver el balón traspasar la maldita línea de cal. El 16 de septiembre de 2015, ante la Roma, fue su último acierto en territorio comanche.

3La de Lyon era una magnífica oportunidad para medir la fiabilidad blaugrana en terrenos pantanosos. Sobre el papel, contaba con una víctima propiciatoria como es el conjunto francés, pero ni la ocasión de matar dos pájaros de un tiro —ganar tres años después en fase final de la UCL no siendo el anfitrión y que de paso su killer diera por finalizada su sequía ante marcos continentales— fue suficiente aliciente para dejar en papel mojado los ruborizantes datos que persiguen a la escuadra de Ernesto Valverde. Si nos remontamos a 2016, con Luis Enrique en el banquillo culé, rescatamos un triunfo por 0-2 al Arsenal.

4¿Qué cosas buenas deja la ida de los octavos para el Barcelona? Que fue claramente superior, quizá tras un inicio de pájara en el que nuevamente Stegen demostró su autoridad bajo palos, y que tras él y hasta el epílogo, mereció mejor suerte que la del cerocerismo que reinó en el electrónico. Messi, sin estar en plenitud, mejoró sus prestaciones respecto al Valladolid. Dembélé poco a poco va cogiendo el tono y la defensa, en general, no desentonó. Jordi Alba dio un par de asistencias que no terminaron en gol y la dupla de centrales —Piqué y Lenglet— estuvo a la altura. Para la vuelta, la asignatura pendiente se llama puntería.

5¿Lo malo? No es tanto la comedida actuación de Busquets o Rakitic, a quienes se les ve tal vez con mucha carga de minutos, sino la falta de atrevimiento que desde fuera se vislumbra en el entrenador del Barça a la hora de sentar a Luis Suárez. Lógicamente nadie mejor que el Txingurri sabe qué necesita su equipo en todo momento, pero asombró que la entrada de Coutinho fuese por un Dembélé que ofensivamente se le veía más fresco que al uruguayo, negado y anulado por un Denayer poco indulgente. Seguramente, cuestión de jerarquía. Lo de Cou, por cierto, lo dejamos para otro día.

En NdF | Así llega el Lyon a la eliminatoria ante el Barcelona
Foto | Getty

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Fernando Castellanos

Editor de NdF desde 2006 y periodista deportivo desde hace un poco menos.