El Athletic resiste en San Paolo

muniain higuain

Volvía el Athletic Club a asomarse a los muros de la Liga de Campeones tras unos cuantos años de ausencia, pero aún faltaba un último impedimento para adentrarse de lleno en la máxima competición continental de clubes: un todo o nada a doble round con primera parada en San Paolo, donde al sur de Italia esperaba un Nápoles que hasta hace poco también estuvo alejado del torneo durante lustros. Difícil envite el que deparó el sorteo ante el tercero de la Serie A, aquel que no pudo seguir el ritmo a Juventus y Roma, el equipo de Higuaín, Hamsik o Callejón, sin embargo, el conjunto de Valverde se lleva a Bilbao un positivo empate a uno gracias a un gol de Muniain y a saber resistir, brillantes intervenciones de Iraizoz mediante, unos últimos minutos en los que el equipo de Benítez cercó la portería rojiblanca.

Intimidaba el ambiente en San Paolo instantes antes del partido y el conjunto visitante acusó los nervios iniciales con peligrosas aproximaciones del Nápoles: Hamsik avisó e Insigne, tras un gran pase de Jorginho y el despiste de la zaga bilbaína, dio el susto al no conectar el remate cuando se había quedado solo ante Iraizoz. Pasados esos primeros momentos de agobio en los que Hamsik estuvo muy activo, el Athletic se asentó sobre el terreno de juego para proponer las bases sobre las que se jugaría buena parte del choque: presión en campo contrario mientras el Nápoles esperaba agazapado. Intimidaba la línea de mediapuntas napolitana con Hamsik, Callejón e Insigne más Higuaín por delante, sin embargo el doble pivote formado por Jorginho y el guerrillero Gargano, recuperado para la causa tras sus aventuras en Milán y Parma, hacía aguas y se mostraba incapaz de llevar la manija de su equipo. No obstante tampoco fue el mejor día de Mikel Rico o Beñat.

Hamsik se fue apagando poco a poco mientras Laporte tenía bien vigilado a Higuaín, con lo que el Nápoles apenas volvió a inquietar a Iraizoz en el primer acto. Parecía relajado el equipo de Benítez como si el mes de agosto pospusiese aún el inicio de la temporada, y el Athletic lo aprovechó con un zarpazo inesperado: Muniain, hasta entonces desapercibido, ejerció de figura para aparecer y decidir con un buen gol en el que definió con frialdad una gran jugada de Óscar De Marcos por la banda derecha.

El segundo tiempo empezó bien para el Athletic, con un Muniain más animado después del gol y un voluntarioso Aduriz que tuvo una clara ocasión al encontrarse un balón suelto. Sólo la calidad individual del Nápoles inquietaba, algo que quedó de manifiesto cuando Mertens entró en el terreno de juego por Insigne: el belga partía en el Mundial como suplente de su selección al igual que con su club ante el Athletic, y hoy la acabó liando al igual que en Brasil. El extremo reactivó el ataque de su equipo pero fue Higuaín quien la cazó al vuelo: en río revuelto, ganancia de jugadores como el argentino. Decía Benítez en la previa que un jugador como él podía decidir aun estando al 70%, y el Pipita cumplió al pie de la letra una cosa y otra.

El partido fue otro a partir del gol de Higuaín, y al Athletic no le quedó otra que aguantar. El Nápoles dispuso las torres y asedió al Athletic enjaulando al León, no obstante, ningún ariete fue capaz de volver a derribar la puerta que defendía Iraizoz, aunque Callejón a punto estuvo. Mertens e Higuaín tuvieron también sus oportunidades pero el empate ya no se movería del marcador, un positivo resultado para el conjunto visitante que San Mamés habrá de defender, duro asentamiento para un Nápoles que tendrá que mejorar ante un Athletic que ha demostrado estar preparado para empresas importantes.

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Gabriel Caballero