La remontada que falta

CampNou A pocas horas del Barcelona-Milan de este martes, el barcelonismo se ha concienciado que la remontada es posible. Se niega a aceptar que el del Camp Nou será el último partido de Champions esta temporada y que el camino a Wembley, por muy empedrado que a día de hoy se encuentre, es una senda transitable. A esta generación le falta una remontada, decía Xavi. Y lo dijo antes de caer ante el eterno rival en casa, en un encuentro con todo a favor (el 1-1 de la ida) y donde el Real Madrid desmontó las credenciales del equipo que mejor fútbol practica en el continente. Efectivamente, también le faltaba a este conjunto darse de bruces con la realidad. Existen otros métodos, también válidos, de conseguir la gloria. Tras la tormenta ha de llegar la calma. Y esta pasa por eliminar al Milan y alcanzar los cuartos de final, donde el reto promete ser doblemente mayúsculo.

Todo lo que no sea estar en el bombo del viernes, unido al fiasco en Copa —por cómo se produjo—, dejará el título de Liga ensombrecido, conquistado por un arranque escandaloso que en las últimas semanas parece haberse disipado como una tormenta en un día de sol.

Estoy convencido que el Milan se ha empapado de los últimos tropiezos del Barça. Especialmente de los que le han costado disgustos al Camp Nou. A diferencia de otros rivales que han pisado el Estadi, el equipo de Allegri cuenta a su favor que lo de encerrarse atrás y esperar una contra para matar la eliminatoria forma parte de su ADN. El Barça debe asumir riesgos y es en esa tesitura donde mejor se desenvuelven los lombardos. Cualquier error puede desembocar en un harakiri barcelonista. Oportunidades de las que el Milan sabe sacar petróleo, como ocurrió en San Siro. En contra, la motivación blaugrana. El once de Vilanova no debe caer en la trampa de los nervios, del ansia por adelantarse en el marcador. A lo largo de temporada hemos comprobado cómo mentalmente a este Barça le cuesta rehacerse de los golpes. Sin embargo, si pone sobre el tapete la calidad que atesora, el fútbol que embellece este deporte y las figuras ejercen de líderes, la primera remontada de esta generación es posible.

En los últimos días no han faltado declaraciones de intenciones. La intención ya la sabemos, las palabras las hemos escuchado. Queda lo más importante: plasmarlas en el campo, con esa música de fondo que a tantos pone la piel de gallina y con un optimismo que en ocasiones se echa de menos en la Ciudad Condal. Todo, en definitiva, para que por la boca siga vivo este pez.

Foto | Camp-Nou-Paradise

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Fernando Castellanos

Editor de NdF desde 2006 y periodista deportivo desde hace un poco menos.