Oficial: al Real Madrid se le va a hacer larguísimo lo que resta de temporada. Ni el título que durante tres años consecutivos, ese con el que guarda una estrecha relación a lo largo de su historia, le acompañará hasta que el curso eche el cierre. Hace una semana afrontaba el partido ante el Barcelona en el Bernabéu con el 1-1 de la ida que no era, desde luego, un mal resultado. Luego le esperaba otra vez el equipo culé en casa para meterse en la pelea por la Liga y, de postre, recibía de nuevo en Chamartín al Ajax al que había vencido —de aquella manera pero vencido— por 1-2 en la ida. ¿Qué podía salir mal?

Pues a los blancos se les apareció Murphy. Primero para despedirse del torneo del KO, luego para confirmar que no estaba para luchar por el doméstico y finalmente para romper relaciones con el entorchado que más adora el madridismo. El Ajax puso la puntilla a una semana que ejemplifica un curso para olvidar en la que los blancos se la jugaron sin un recambio de garantías a su máxima estrella huida a Italia y en la que todo lo que podía salir mal, finalmente ha salido mal. Esta vez La Cibeles no celebrará otra Champions ni la Orejona salvará una campaña mediocre.

El tarro de las esencias de Tadic

Así es el fútbol. No habían pasado ni 180 segundos cuando Varane, tras un centro de Lucas Vázquez, estrelló un balón a la madera. El Madrid salía enchufado. Se respiraba el ambiente de las noches de ensueño en el coliseo madridista. El 1-2 de la ida no dio margen a las especulaciones y los de Solari, que volvió a dejar en el banquillo a Bale, salían a achuchar, a buscarle las cosquillas a un Ajax que, defensivamente, no es el Inter de Helenio Herrera. El jarro de agua fría llegaría en el 7’, cuando Tadic, comenzó a destapar el tarro de las esencias y sirvió el 0-1 a Ziyech.

No pasaba nada. Era un accidente. El Ajax aún necesitaba otro gol y que los locales no marcaran. Trató el Madrid de volverse a armar, pero el descarado rival que tenía enfrente no dudaba ni un instante en salir al ataque en cada una de sus posesiones. Lejos de quedarse atrás, o defender con más contundencia, los de Ten Hak seguían apretando, incomodando, generando acciones alrededor del área contraria sin que a imberbes como De Jong, De Ligt, Neres o Van de Beek les temblaran las piernas. Hasta que llegó el segundo, ruleta marsellesa de Tadic mediante, de Neres. Hacía tiempo que el Bernabéu no disfrutaba de una acción como la del serbio, que además puso en bandeja el tanto a su compañero (18’).

Varane volvió a tener otra, pero su disparo lo atrapó sin apuros Onana. En esos instantes se comenzaba a mascar la tragedia. Al Ajax todo le salía bien y, como un mano a mano que tuvo Neres, disponía de situaciones clarísimas para firmar el tercero. En el Madrid no había un patrón claro, los jugadores empezaban a parecer pollos sin cabeza: perdidos, desubicados. La defensa hacía aguas. Y de regalo, llegaron las lesiones de Lucas primero y Vinicius después. Entraron Bale y Asensio. El primero mandó un disparo a la madera y acto seguido hizo de la discreción su mayor virtud, y el segundo firmó un gol que de poco sirvió.

Se confirma el naufragio

Antes del tercero hubo un interesante intercambio de golpes que se saldó con un empate técnico que, la enésima genialidad de Tadic —que hizo seguramente el encuentro de su vida y fue sin duda alguna el mejor del choque— deshizo quitando las telarañas del portal de Courtois. Se tardó en aprobar su golazo por un posible fuera de banda al principio de la jugada, pero finalmente el VAR confirmó los peores presagios para la parroquia blanca. 0-3 en el minuto 62. La empresa comenzaba a ser más peliaguda de lo esperado, pero la diana de Asensio a 20 del epilogo abrió de nuevo la puerta de la esperanza. Dos minutos más tarde Schone, con un maravilloso lanzamiento de falta que se comió Courtois, mataba definitivamente la eliminatoria y el primer año ‘post-Cristiano’ del Real Madrid.

Nacho, en el 93’, terminó expulsado en el día que fue titular por la baja de Sergio Ramos. El capitán blanco forzó en el duelo de la ida la amarilla que acarrearía suspensión para así llegar ‘limpio’ a los cuartos de final. Además, lo reconoció y le cayó otro por parte de la UEFA tras investigar el caso. Mientras el Ajax se cenaba a sus compañeros, él grababa en el palco VIP escenas para su documental de Amazon. De chiste todo. Menos que el partido que le resta, lo deberá cumplir la próxima temporada.

Toca reflexionar. Y a Florentino, pasar la escoba.

En NdF | La Champions es una competición en la que juegan once contra once y siempre gana el Real Madrid
Foto | Jesús Álvarez Orihuela / AS

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Fernando Castellanos

Editor de NdF desde 2006 y periodista deportivo desde hace un poco menos.