Tablas para un gran derbi

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El derbi del norte de Londres no podía llegar en mejor momento con Tottenham y Arsenal en plena caza al Leicester por el liderato de la Premier League, y el Leicester no podía imaginarse un resultado mejor: tras muchas idas y venidas y cambios de dueño, el espectacular partido entre los dos vecinos concluyó con empate a dos en un resultado que no sirve de mucho a ninguno de los dos en sus aspiraciones por alcanzar el liderato, pero que sabe mejor a un Arsenal que se quedó con uno menos al poco de empezar la segunda parte.

Pronto el Tottenham quiso sentar las bases del encuentro manteniendo la posesión y buscando con ahínco la portería de Ospina, que hoy relevaba a Cech tras la surrealista lesión del portero checo ante el Swansea, cuando esprintaba buscando el milagro al final del partido para evitar la derrota. Hasta tres veces disparó Harry Kane en apenas cinco minutos, pero no encontró la puntería suficiente. El delantero inglés y Eriksen eran quienes más intentaban pisar con peligro el área gunner. El Arsenal aceptó las condiciones y salió preparado para ello, con Coquelin y Elneny en el doble pivote para protegerse atrás y salir a la contra, principalmente buscando a un Welbeck que se movía por todo el frente de ataque. Wenger apostó por el ex del Manchester en lugar de Giroud, consciente del tipo de partido que iba a encontrar en White Hart Lane.

Coquelin y Elneny lograban taponar a Dele Alli, uno de los grandes talentos de los Spurs, pero el Arsenal apenas podía contener las subidas de Walker y Rose por los laterales. La primera media hora fue de claro dominio para los locales jugando prácticamente en campo contrario, y disfrutaron de una gran oportunidad de Lamela que Ospina consiguió despejar con una gran intervención. Sólo Welbeck parecía poder generar peligro para el Arsenal, y los de Wenger se aprovecharon de ello cuando el delantero inglés comenzó un contragolpe, cedió a Bellerín y el lateral derecho español asistió al centro del área donde Ramsey tiró de recursos para marcar un golazo de espuela. Los famosos tiemblan. En la primera que tuvo, el Arsenal se adelantó cuando el partido parecía inclinarse hacia el lado de los Spurs. A partir del gol del galés, los visitantes tomaron la iniciativa y dominaron el encuentro en el último cuarto de hora del primer tiempo.

Conscientes de su ventaja, el Arsenal salió al segundo tiempo dispuesto a administrarla y le Tottenham no lograba generar el peligro que había creado en la primera mitad, pero todo cambió cuando Coquelin no midió bien una entrada innecesaria sobre Harry Kane en la banda. El mediocentro francés vio la segunda amarilla y dejó a su equipo en inferioridad cuando mejor estaba. Los Spurs no desaprovecharon la oportunidad y avisaron con un disparo a bocajarro de Kane que Ospina detuvo como pudo más que como quiso, y terminaron dándole la vuelta al marcador: primero con un balón suelto en el costado del área pequeña que Alderweireld cruzó con acierto y después con un gran gol de Kane.

Parecía que el camino estaba allanado para el Tottenham y podría presentar definitivamente su candidatura para el título, pero el Arsenal no se dejó impresionar por las circunstancias. La lluvia hizo acto de aparición en Londres para regar las esperanzas de los gunners: comenzaron a tocar en campo contrario, Bellerín vio el desmarque de Alexis, que poco había hecho hasta entonces, y dio su segunda asistencia para que el chileno cruzase el balón ante un sorprendido Lloris. El Arsenal se rebeló ante lo que parecía evidente y no se llevó el partido de milagro cuando Ramsey tuvo una buena oportunidad al final del partido.

Con el 2-2 final, el Tottenham desaprovecha una gran oportunidad para acercarse al liderato y dejar atrás el Arsenal, y los gunners se permiten seguir en la pelea por el título con un empate que parecía perdido. El Leicester sigue teniendo la palabra en esta película de trama inesperada, giros argumentales y final incierto.

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Gabriel Caballero