Campañas a favor

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Seguro que habéis escuchado por la calle algo del debate sobre la portería del Real Madrid, aunque sea de pasada. Si no es así os pongo en situación: Casillas vive momentos difíciles en el club blanco ya que ha perdido la titularidad en favor de Diego López, primero con Mourinho y ahora también con Ancelotti. Pues bien, el debate ha trascendido y se ha convertido en una cruzada que ha dividido al aficionado en tres bandos: los incondicionales de Casillas, sus detractores y los que apoyan a Diego López (a menudo estos dos últimos son los mismos o forman alianza). Entre los primeros se encuentra un sector importante de la prensa, que no duda en iniciar desde sus páginas campañas a favor del cancerbero internacional, algo que ya ha ocurrido con otros futbolistas, que ocurre en otros deportes y que, atendiendo a las consecuencias, concurren en el efecto contrario al deseado: no hacen favor alguno a sus defendidos.

Porque el aficionado, al observar estas campañas a favor de determinados deportistas, reacciona automáticamente en contra de ellas y en consecuencia del personaje al que se defiende, ya que cree que recibe un trato de favor que considera injusto. Por el contrario, cuando un deportista recibe por sistema una campaña en contra de sus intereses (sea por él mismo o por defender a otros) lo cree también injusto y automáticamente se posiciona a favor de ese personaje. Culpa, creo, tanto de la prensa como del lector, que debería antes hacer un ejercicio de argumentación en lugar de recibir pasivamente la información recibida. Hemos visto este tipo de campañas desde hace tiempo: lo vimos con Raúl, que en sus peores momentos tuvo a la prensa de su parte defendiendo su titularidad y provocó en el aficionado un efecto contrario, ya que creía que para los medios Raúl tenía que jugar por decreto, y este hecho posicionó a muchos en su contra. Ahora está pasando lo mismo con Casillas.

Pasa en otros deportes: lo vemos en la F1, donde Antonio Lobato es un defensor a ultranza de Fernando Alonso (que no necesita mayor defensa que su talento al volante), al que rara vez critica sus errores y en cambio pocas veces reconoce los méritos del rival. Pero el aficionado ve lo que ocurre en la pista y reacciona negativamente ante estas actitudes. En MotoGP estamos viendo cómo se está virando peligrosamente hacia esas mismas formas respecto a Marc Márquez. Casillas, Raúl, Alonso y Márquez representan la gallina de los huevos de oro, y hay que cuidarla, mimarla y defenderla más allá de los argumentos razonables (no diré objetivos). No con ello critico a Raúl, de quien ya he mostrado mi admiración más de una vez, ni a Casillas, uno de los mejores porteros de la historia que aunque no vive su mejor momento merece el mayor de los respetos, ni tampoco ocurre solamente con la prensa afín al Real Madrid, aunque sí es actualidad y son dos casos de muchos decibelios, pero un sector de la prensa debería empezar a darse cuenta de que, si quiere defender de alguna manera a algún futbolista, lo haga con otros argumentos y no con estas campañas, porque flaco favor les hacen.

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Gabriel Caballero

Periodismo
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