¿Feliz 2015, Barça?

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Con un poco de rabia, con otro de mosqueo y con ápices de esperanza despedirá esta noche el año el Barcelona. Doce meses en los que ha pasado de todo y en los que el balance, seguramente, sea desfavorable. Desde el plano puramente deportivo, pasando por el emotivo hasta llegar a los despachos, en Can Barça están para pocas celebraciones. Quizá, la mejor noticia sea dejar atrás un 2014 que se cierra con la noticia de que no podrá fichar hasta 2016.

Así lo decidió el TAS. Y aunque parecía cantado, había expectación. El Barça no podrá reforzarse hasta el mes de enero de 2016 porque, según la FIFA, ha incumplido la legislación vigente sobre fichajes de futbolistas jóvenes extranjeros. Más allá de que Blatter y compañía se la cojan con papel de fumar para ciertos casos, lo cierto es ni ahora ni el próximo verano Luis Enrique podrá reforzar su plantilla. Quién sabe si, visto lo visto, es un alivio para Zubizarreta.

Así que olvídense de portadas con Reus, con Agüero… y de posibles salidas. Quizá hasta Montoya se ha vuelto, en unas horas, en intransferible. A saber de qué se habla las semanas de partidos internacionales en la prensa barcelonista. Lo que es evidente es que la sanción se conocía desde verano y los fichajes, teniendo en cuenta lo que podía llegar a pasar, es complicado que cumplan las expectativas. Aparte de Luis Suárez, Rakitic o Bravo, nadie se explica la llegada de Vermaelen o Douglas. Y menos mal que no se vendió a Dani Alves.

Un Dani Alves, que por cierto, tiene ahora la sartén por el mango. A partir de mañana puede negociar con quien le plazca para decidir su futuro. Teniendo en cuenta que es el titular indiscutible para Lucho, que sus sustitutos ni están ni se le esperan y que se le ha ninguneado en más de una ocasión, no sería extraño que el brasileño se la devolviera a Zubi y compañía con un adiós que no sorprendería.

Al Barça se le presenta un verano de lo más anodino: pocas salidas se esperan si apenas hay llegadas. La cantera y los cedidos serán las caras visibles del próximo curso. Alex Song, Cristian Tello, Denis Suárez y Deulofeu, además de un Afellay que termina contrato (y al que se le podría ofrecer una hipotética renovación) será el abanico que maneje el club en época estival. A ellos, posiblemente se le sumen jugadores con mucho futuro como Munir, Sandro o Adama, todos del ‘B’. Ah, y Vermaelen, al que muy difícilmente veremos esta temporada. Por ahí debe transitar la esperanza culé.

Una verdadera jodienda, el fallo del TAS, que no por esperado ha pillado a contrapié a la directiva blaugrana. Olvídense de fichajes rimbombantes, de sumas astronómicas. Al menos, para el próximo verano. Un palo más para una junta cuyo mandato termina en 2016 y que voluntaria, o involuntariamente, suma puntos para no renovarlo.

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Fernando Castellanos

Editor de NdF desde 2006 y periodista deportivo desde hace un poco menos.