FC Barcelona: Luis Suárez no volverá a morder (a rivales)

Me imagino la cara de póker que se le habrá quedado a Luis Suárez. También la de los directivos del FC Barcelona. Aunque su abogado declaró el viernes que la decisión del TAS se conocería en «ocho o diez días», lo cierto es que han bastado siete para determinar qué sucede con la sanción que le impuso la FIFA. Parecía tenerlo bastante claro este órgano de arbitraje, que hoy a determinado que el delantero charrúa no podrá jugar un partido oficial con su club hasta el 26 de octubre. Con Uruguay también se le mantiene la suspensión de nueve partidos. Sí podrá, en cambio, entrenar. E incluso vestirse de corto en unos días.

El TAS ha confirmado los peores pronósticos y Luis Suárez, el fichaje estrella culé, sólo podrá disputar el amistoso del lunes ante León perteneciente al Joan Gamper antes de debutar de manera oficial. Un correctivo que ratifica la decisión de la FIFA y que deja prácticamente en agua de borrajas los intentos de su abogado y del propio futbolista en ver reducida la ‘pena’. Probablemente, a partir de ahora, Luis Suárez se pensará mejor lo de morder a los rivales. Más allá de la sanción, que me parece exagerada y de cara a la galería, el uruguayo ha de ser consciente de las consecuencias de una acción de ese tipo.

El Barcelona ha pagado 81 millones de euros por un jugador que se va a perder buena parte del inicio de temporada. Luis Enrique no podrá contar con la pieza en el puzle que le falta para completar su vanguardia. Dicen, que no sé si es verdad, que el conjunto azulgrana incluyó una ‘cláusula antimordiscos’ para que la esporádica habilidad de Luis Suárez no se repita en el Camp Nou. Pero, si volviera a clavar su dentadura en un rival, ¿qué haría el Barça? ¿Suspender al fichaje más caro de su historia de empleo y sueldo? ¿Dejarle en el banquillo? Sí, probablemente esa cláusula sea un bulo de la prensa.

La afición del Barcelona podrá disfrutar, al menos, de Luis Suárez en el Gamper. Ya podrá ser presentado ante los medios. La pena es que no se le podrá ver hasta que se mida al Real Madrid. En un equipo en construcción como el que dirige Lucho, esperar tanto para contar con Suárez es una jodienda. También el técnico tendrá que esperar para alinear a Thoamas Vermaelen, el segundo (y anhelado) central que ficha este verano. Y a día de hoy tiene entre algodones a Ter Stegen. Bravo le gusta, pero la pifió en su estreno. Y no parece convencerle Deulofeu. Actualmente el asturiano tiene más dudas que certezas. Tendrá que ingeniárselas para solventarlas. Hasta finales de octubre, seguro que sin su ‘9’.

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Fernando Castellanos

Editor de NdF desde 2006 y periodista deportivo desde hace un poco menos.