Rubén Botta, entre Messi y Di María

Ruben Botta Tigre

Argentina es una cuna de nuevas promesas, futuros cracks y jugadores a los que se eleva a categoría de estrella que nunca terminan de cuajar. No descubro nada y a los hechos me remito: de ahí han salido algunos de los mejores futbolistas de la historia del fútbol y otros ‘nuevos Maradonas, Messis, Redondos o Batistutas’ que al dar el salto al Viejo Continente acaban apagándose como una vela en una fiesta de cumpleaños. Uno de las joyas que integra la lista de próximos y viables emigrantes es Rubén Alejandro Botta (Argentina, 31/01/1990), un volante que milita en el Club Atlético Tigre cuyo pasado recuerda al de su idolatrado Leo Messi y cuyo fútbol, en boca suya, lo hace al de Ángel di María. Explicamos por qué.

A los 23 años, Rubén Botta parece haber cumplido el proceso de crecimiento en Argentina que le otorga la posibilidad de elegir destino, entre ellos, jugar en Europa. Eso sí, no será la primera vez que este habilidoso centrocampista, desfachatado como pocos y estrella de su equipo, prueba fortuna en el exterior. En 2009 fue cedido al Ventspils letón, donde ni siquiera llegó a debutar, frenando una proyección que en su regreso a casa ha relanzado. Tenía entonces 19 años y la experiencia, ha demostrado el tiempo, fue precipitada. Años antes había realizado una prueba en Argentinos para acabar en Boca, donde llegó con 14 años. Por entonces medía 1,60. Hoy, y después del mismo tratamiento que recibió el astro del Barcelona en su infancia, mide 1,78 y el responsable no fue el habitual estirón: «Mi viejo me hizo el tratamiento hormonal, el mismo que se hizo Messi. Fueron dos años seguidos en los que me ponía una inyección para crecer todas las noches antes a dormir. Y dio resultado», explicaba Botta después de ser protagonista con un gol al más puro estilo maradoniano.

Con un guante en su zurda que le permite mantener la bola enganchada a su pierda izquierda, su velocidad y técnica le permiten marcharse con cierta facilidad de los adversarios. En este sentido, él mismo se reconoce un futbolista de similares características a Ángel di Maria. Su parentesco con el madridista lo ha dado a conocer el mismo día que se le vincula al Inter de Milán. Tras no haber llegado a un acuerdo con Tigre para renovar, y pese a que se hablaba de ofertas de River y Boca, Botta ha reconocido en Italia que su llegada al cuadro neroazzurro se producirá este verano, con un contrato que, según las mismas fuentes, sería de cinco temporadas. «Para mí será un honor vestir la camiseta del Inter y poder jugar junto a Javier Zanetti, Esteban Cambiasso, Diego Milito y a otros campeones», ha dicho en el Corriere dello Sport. Si nada se tuerce, será su segunda aventura lejos de casa, con lo apegado que está él a los suyos y será en un escenario que necesita renovarse para despegar de nuevo. Esta vez no será la liga lituana, sino el exigente Calcio. Ahí triunfaron —y triunfan— un sinfín de compatriotas suyos pero también pasaron —y pasan— sin pena ni gloria otros tantos. ¿En qué lado de la balanza se hospedará Botta?

Foto | La Razón

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Fernando Castellanos

Editor de NdF desde 2006 y periodista deportivo desde hace un poco menos.