Courtois, el Zamora inesperado

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Desde que José Francisco Molina, allá por 1996, lo lograra, ningún otro cancerbero del Atlético de Madrid había conseguido acabar la Liga encajando menos goles que todos sus homólogos. Y mira que por el Vicente Calderón han desfilado, desde entonces, guardarredes de toda calaña. A saber: Toni Jiménez, Esteban, Sergio Aragoneses, Germán Burgos, Abbiati, Leo Franco… o De Gea. El último fue la penúltima perla surgida de la cantera rojiblanca, una irrupción que no pasó desapercibida para los grandes de Europa. Y cuando parecía que el Atlético tenía portero para años, se marchó al Manchester United para sustituir a un mito como Van der Sar. En las arcas, 29 millones de euros; bajo palos, la enésima búsqueda del ‘1’.

Ese mismo verano, el de 2011, un espigado futbolista belga que defendía la portería del KRC Genk se asomaba con timidez entre los posibles candidatos a sustituirle en el Manzanares. Thibaut Nicolas Marc Courtois, un desconocido para el gran público, había cuajado excelentes actuaciones en la siempre subestimada Jupiter League y, como en el caso de De Gea, su proyección copó la agenda de otros tantos gigantes del Viejo Continente. El que se llevó el gato al agua no fue el Atlético, a pesar del interés mostrado, sino el Chelsea, que vieron en el joven Courtois (19 años entonces) el perfecto relevo de Petr Cech. A diferencia de lo que desembolsó el United por De Gea, los blues pagaron ‘sólo’ 9 ‘kilos’ por el belga.

El Atlético no arrojó la toalla y logró la cesión del chaval, al que los entendidos elogiaban con todo merecimiento. Su cometido, empero, no era otro que suceder a De Gea, hasta ese momento otro icono vendido al mejor postor por una directiva más pendiente de improvisar un proyecto deportivo que diseñarlo como tal. Un año en el que Courtois no sólo se ganó el respeto del respetable sino que maduró hasta el punto de hacer replantear al Chelsea repescarlo. No obstante, el cuadro londinense, aún con Cech en su plantilla, prefirió dejar al meta un año más en la capital, donde su adaptación fue indiscutible. El Atleti ganó la Europa League. Y en septiembre, con Thibaut en el arco, lograron la Supercopa de Europa… ante el Chelsea.

Courtois, como Falcao, se ha ganado el aplauso del Calderón. Y el cariño. Como el colombiano, llegó para suceder una estrella y ha terminado por haciéndola olvidar. Los 29 goles encajados en 37 partidos son el claro ejemplo de la seguridad que impone entre sus compañeros. Tras cuatro temporadas, un portero colchonero ha sido el encargado de romper la hegemonía de Víctor Valdés, el Zamora que más entorchados (5) suma en la historia de la Liga. Un galardón tan inesperado no hace tanto como meritorio. Un héroe fugaz que también fue protagonista del título de Copa del Rey. No se sabe si se quedará otro año cedido (le quedan tres años de contrato con el Chelsea) o se marchará; pero su huella, desde ya, es imborrable.

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Fernando Castellanos

Editor de NdF desde 2006 y periodista deportivo desde hace un poco menos.