Diego López intensifica el debate

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De pocas cosas se hablan en el Real Madrid que no tengan que ver con el futuro de José Mourinho, por un lado; y de quién debe ser el inquilino de la portería blanca de cara al trascendental encuentro de Champions League ante el Borussia Dortmund, por el otro. No hace mucho tiempo, el guardameta titular del vigente campeón liguero no era otro que Antonio Adán. Hubo un tiempo, no muy lejano, en el que el canterano llegó a arrebatarle el sitio al hasta entonces intocable Iker Casillas. Hoy en ‘paradero desconocido’ tras una irrupción convulsa, es probable que su futuro, con casi 26 años, esté lejos de Chamartín. De hecho, desde la llegada de Diego López su protagonismo ha ido menguando hasta el punto de ni siquiera entrar en las convocatorias tras la recuperación del capitán madridista. Aunque Diego ha aportado estabilidad bajo los palos, el debate en Madrid sigue latente: ¿Debe Iker volver al once?

Antonio Adán, pasajero accidental

«Adán está mejor que Iker Casillas y no temo por el puesto». Son palabras de José Mourinho el pasado mes de diciembre, cuando decidió sentar a Casillas y dar la oportunidad a un portero acostumbrado a vivir en la sombra del ‘Santo’. Sucedió en el duelo liguero ante el Málaga, donde los blancos comenzaron a decir adiós al campeonato tras dejarse los tres puntos y situarse a 16 del Barcelona. Lo que en principio fue un toque de atención a Iker se prolongó hasta el punto que Adán, quizá fruto de la inexperiencia, los nervios o simplemente las circunstancias del juego, duró cinco minutos en su siguiente partido. Fue expulsado ante la Real Sociedad, siendo consiguientemente sancionado con un partido y otorgando la posibilidad a Casillas de regresar a las alineaciones de ‘Mou’. Al portugués, tal vez a su pesar, volvió a confiar en Iker, que respondió en Copa ante el Celta (4-0) y se llevó los elogios, a su manera, del preparador: «Me gustó el partido de Iker contra el Celta. Ha hecho lo que tiene que hacer un portero, dar puntos a su equipo y en este caso una eliminatoria». Tras esto, sólo una inesperada lesión acabó con su titularidad. 23 de enero. Valencia-Real Madrid: Arbeloa golpea la mano de su cancerbero y éste sufre una lesión que le mantendrá unos dos meses fuera de los terrenos de juego. Vuelve Adán, que cuaja una actuación aceptable pero no termina de convencer a Mourinho. Seguramente nunca le convenció, pero su estrategia se fue al traste con el incidente de Casillas. Así las cosas, 48 horas después, el Real Madrid ata a Diego López, procedente del Sevilla, donde era suplente habitual, para afrontar el tramo más trascendente de la temporada. Cuatro millones por un portero forjado en La Fábrica y que tuvo que salir del Bernabéu, hace seis temporadas, para demostrar una eficacia ensombrecida por Casillas. Ante el Getafe sale de la partida Adán y Diego observa la contundente goleada (4-0) desde el banquillo. Desde esa soleada mañana de domingo el paisaje de Adán se ha ido nublando hasta el punto de ni siquiera entrar en las convocatorias. En febrero Mou le descartó para el choque contra el Rayo Vallecano en favor de Jesús Fernández. De suplente a titular, de titular a suplente y de suplente, a marginado. Y todo comprimido en apenas dos meses. «La convocatoria se hace pensando en los 18 jugadores que mejor están y es una decisión que se toma como otra cualquiera», justificó Aitor Karanka después de aquel enfrentamiento. Traducido: hace nada estaba mejor que Casillas pero ahora está peor que el tercer —o cuarto— portero. Tal cual.

Diego López, cumpliendo con creces

La falta de ritmo debido a su habitual escarceo con el banquillo en el Sevilla no pasó factura a Diego López en su retorno. Más experimentado, más veterano, más de todo que cuando se fue, aceptó el reto sin pestañear y Mourinho no tardó en apostar por sus servicios en detrimento del fugaz Adán. Para empezar, un Real Madrid-Barcelona copero que terminó con empate a uno. «Hay que elegir a uno de los dos porteros. La experiencia de Diego, la tranquilidad que ha transmitido, ha demostrado que no nos hemos equivocado. Seguimos teniendo confianza en Antonio. De aquí al final, optaremos por el que mejor veamos», explicó en sala de prensa el citado Karanka. Traducido: el gallego va a ser titular en todos los grandes partidos venideros y qué mejor prueba de fuego que contra el máximo rival. La traducción fue cogiendo forma hasta el punto de cuajar magníficas —y esenciales— actuaciones, como la que clasificó al Real Madrid para los cuartos de final de la Champions League. Una serie de paradones en Old Trafford, entre otros escenarios donde se reivindicó, certificaron el acierto de su vuelta. Si en cualquier equipo la posición de portero es vital, en lugares donde el triunfo es una imposición, como en el Real Madrid, la presión se multiplica. Ajeno a cualquier debate, su trabajo es intachable y si no fuese porque Casillas ya está recuperado, nadie dudaría de su capacidad para defender el marco de la Casa Blanca.

Iker Casillas, el rey destronado por Mourinho

Mencionar a Iker es mencionar al mejor portero de la historia del fútbol español. Es un símbolo, un icono y un ejemplo. Y un majestuoso guardarredes. Sin embargo, la relación con Mourinho se ha ido enfriando con tanto empeño que al preparador no le tembló el pulso para sentarlo en el banquillo. En primera instancia pareció un descarrío por el nombre de su sustituto —Adán— pero la aparición de Diego López ha intensificado un debate que antes pareció no tener ni pies, ni cabeza ni sentido. Parece claro que entre entrenador y capitán la buena sintonía brilla por su ausencia y que si Mourinho fuese fiel a su cabezonería Diego tendría todas las papeletas para ocupar el arco en las semifinales de Champions. De hecho, será de aquí a una semana cuando quede desvelado si la confianza en Diego es infinita —si es que se trata de confianza y no de represalia hacia Iker— o si el mánager blanco opta por enterrar el hacha de guerra y dar la ‘oportunidad’ a Casillas, santo y seña madridista desde hace más de una década. «Tiene el alta médica desde hace una semana, pero no el alta competitiva, por lo que no va a venir convocado», subrayó Karanka antes de los partidos ante Zaragoza y Galatasaray. Ese nuevo concepto, el de ‘alta competitiva’ sirvió para aplazar una cuestión que tiene en vilo a muchos seguidores. Si bien son pocas las quejas que puede despertar la presencia de Diego, apodado con toda justicia por muchas de sus acciones como ‘SúperLópez’, también es verdad que la inclusión de Casillas en la lista ante el Levante y en los posteriores partidos —la vuelta en Turquía y frente al Athletic— en vísperas al más importante del curso ha provocado que su regreso a los esquemas del staff técnico parezca, que no que vaya a ser, más cercano.

Conclusión (intraducible)

Si hacemos caso a las declaraciones de Karanka en representación de Mourinho parece una evidencia que en Valdebebas a nadie se le pasa por la cabeza modificar sus planes en la retaguardia. De la siguiente manera, intraducible, respondió el segundo entrenador cuando fue cuestionado acerca de la posible titularidad de Iker ante el Levante: «Mañana no, pero no te puedo decir lo que puede pasar. Como mejor se habla es en el campo, y creo que Diego lo está haciendo». No obstante, está demostrado, sobre todo esta campaña y en el seno madridista, que las palabras se las lleva el viento. Sucedió con Adán, con Casillas y puede volver a pasar con Diego López. Otra cosa es que la decisión sea firme y se mantenga hasta el 30 de junio, fecha en la que quizá, y sólo quizá, se sepa el destino de ‘The Special One’. Tal vez, también, hasta ese día Casillas no respire aliviado. Por delante, pero, quedan unas semifinales de Champions League con la Décima en el horizonte, y una final de Copa del Rey nada despreciable. Si se ganan, que no le quepa a nadie duda de que éste, como muchos otros, habrá sido un debate estéril.

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Fernando Castellanos

Editor de NdF desde 2006 y periodista deportivo desde hace un poco menos.