Osasuna: a rey muerto, rey puesto

Mendilibar-Osasuna

La magia de José Luis Mendilibar dejó de hacer efecto hace ya algún tiempo. A pesar de haber logrado la salvación in extremis, de conseguir con unos mimbres muy limitados la proeza de salvar a Osasuna, la afición rojilla había dejado de confiar en el método del entrenador, cuya imagen se había vuelto repetitiva, quizá poco ambiciosa y reacia a las críticas. Sobre el terreno de juego, pocas luces que refrendaran su mensaje ante los micrófonos, si bien hay que reconocer que el lastre económico que acecha El Sadar no da para muchos lujos. O para ninguno. El conjunto navarro ha encadenado tres derrotas consecutivas en el campeonato ante algunos de sus teóricos semejantes, como Granada o Villarreal. Y los platos rotos los ha pagado el preparador más longevo en Primera, que tras dos años y medio, ha sido despedido.

Mendilibar llegó en febrero de 2011 sucediendo en el cargo a José Antonio Camacho. El objetivo no era otro que evitar el descenso y bien que lo logró, terminando la temporada en la novena posición. La siguiente fue la mejor de su paso por Pamplona, ya que Osasuna terminó en una sorprendente séptima plaza, a sólo un punto de los puestos europeos. Todo con una plantilla limitada, con Raúl García, cedido por el Atlético, como protagonista. Patxi Izco no dudó en renovar al preparador meses antes, una vez lograda la salvación matemática. Pero el curso pasado fue un auténtico suplicio. El equipo, sin gol, logró la permanencia cuando todo parecía perdido. Los ingredientes principales: el aliento de la hinchada y una gran remontada frente al Sevilla que hicieron desaparecer los fantasmas del infierno. Por decimotercera campaña.

En verano, y pese a ganarse la continuidad por haber logrado la salvación, hubo rumores sobre la posible salida de Mendilibar. Pero no fue así y el técnico siguió en el banco. Los aficionados reclamaban nuevos aires para un club que recientemente cambió de presidente y que se ha visto envuelto en las decisiones de la nueva directiva, como la de prescindir de hombres de peso como José Gómez, director general hasta abril, o Ángel Martín González, director deportivo que llevaba 25 años en la institución, a la que llegó siendo jugador. Mendi se marcha tras sumar cero puntos en tres partidos, exactamente igual que el año pasado, y llega para sustituirle un novato en estas lides dispuesto a irrumpir en Primera: Javi Gracia. El pamplonés logró con el Almería el ascenso a la máxima categoría y regresa a casa para hacer resurgir al club navarro.

En NdF | Osasuna: cuando todo parece perdido…
Foto | Diario de Navarra

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Fernando Castellanos

Editor de NdF desde 2006 y periodista deportivo desde hace un poco menos.