El Sardinero es un fortín

El Parque de los Príncipes, el Olímpico de Roma, el Vicente Calderón, el Estadio da Luz, el Juventus Stadium, el José Alvalade… y El Sardinero. Son algunos de los estadios europeos que se han convertido en una inexpugnable fortaleza y aún no han conocido la derrota esta temporada. Entre ellos el Racing de Santander, que ha logrado completar toda la temporada como local en liga sin perder un solo partido: con el empate ante el Ourense el pasado domingo, el equipo verdiblanco aseguró el liderato del Grupo 1 de la Segunda División (a falta de una jornada como visitante) en una temporada en la que se ha aferrado a lo deportivo, aquello que nunca debió perder el protagonismo, como vía de escape a todo aquello que ha rodeado los límites del terreno de juego.

Fue el 26 de abril de 2013, hace un año y once días, cuando el Racing perdió ante el filial barcelonista en El Sardinero por última vez en el campeonato liguero: era una de las últimas jornadas de la temporada y el cuadro cántabro estaba gestando su descenso de segunda a la división de bronce, y no eran pocos los que temían, en el año del centenario, la desaparición del club, una sombra que parece nunca se acaba de marchar. Pareciera que ha pasado una eternidad desde entonces por todo lo ocurrido tanto dentro como fuera del terreno de juego.

Desde aquel encuentro ante el Barcelona B, los aficionados racinguistas sólo han visto perder a su equipo en casa una vez: en diciembre ante el Sevilla en la Copa del Rey. El Racing se llevó un adverso 0-1 al Sánchez Pizjuán para finalmente ganar en Sevilla, tras un largo viaje en autobús, por 0-2 al hoy flamante finalista de la Europa League. En cuartos de final ante la Real Sociedad, tras eliminar a otro primera como el Almería, tendría lugar el famoso plante que desembocó en la esperada salida de la antigua directiva del club.

No está siendo sin embargo un final de temporada brillante para los de Paco Fernández, dejándose puntos en partidos a priori asequibles que han sembrado dudas de cara al decisivo play off que, recordemos, juegan los líderes en dos rondas a doble partido, cuyos ganadores ascienden y se disputan el título de la categoría. Los dos eliminados tienen una oportunidad más entrando ya en juego los doce equipos restantes clasificados para el play off de ascenso. Una dura categoría la de bronce de la que algunos equipos tardan en salir y otros siquiera lo logran, en la que puedes hacer un magnífico torneo regular y posteriormente se tuerza todo en dos partidos.

Quedando aún ese decisivo play off de ascenso, hasta el momento no se les puede pedir más a los Kone, Mariano, Andreu, Borja Granero, Oriol, Orfila o Javi Soria, futbolistas que han tenido problemas con los cobros y han protagonizado una gran campaña liguera y un sorprendente torneo de Copa, ayudados en buena parte por el fortín de El Sardinero, que ha visto algún lleno esta temporada y que, más que de los rivales, ha protegido al equipo de todo lo que ha rodeado al club.

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Gabriel Caballero