El Elche asoma la cabeza en Primera

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El Elche CF está de enhorabuena. Tiene dos motivos: uno, que el pasado mes de enero cumplió 90 años desde su fundación. Dos: que es probable que el regalo para el aniversario sea el ascenso a Primera División. Y es que 24 años después de su última participación en la máxima categoría del fútbol español, el cuadro ilicitano tiene a tiro el anhelado regreso a la élite. En Segunda División está arrasando de la mano de Fran Escribá: lleva en lo alto de la clasificación 34 jornadas —todas— y suma 72 puntos, logrados por vez primera en su historia. A falta de ocho partidos para el final del campeonato de plata, tiene prácticamente asegurado el play-off (+20 sobre el séptimo) y un colchón de trece sobre el tercero, el Alcorcón. No es de extrañar, pues, que los franjiverdes no sueñen en otra cosa que en volver, tanto tiempo después, porque tienen tantos motivos como ilusión por lograrlo.

Uno de los culpables del éxito del Elche es su entrenador. Mano derecha de Quique Sánchez Flores durante siete años, fue segundo técnico de Getafe, Valencia, Benfica y Atlético antes de emprender su aventura en solitario. Fue tras su paso por el Manzanares cuando Fran Escribá se ‘independizó’ en busca de nuevos retos. Y fue el pasado verano cuando el Elche llamó a su puerta. Lo hizo tras una campaña de altibajos donde comenzó con José Bordalás y terminó con César Ferrando en el banquillo y con el objetivo del ascenso, una vez más, hecho añicos. Una discreta onceava posición que se quedaba corta para una entidad que en 2011 vio como el Granada le arrebataba la plaza en Primera durante la final del play-off. Así pues, savia nueva para los alicantinos que, a toro pasado y con todo el ventajismo del mundo, se puede decir que acertaron de lleno apostando por un ‘novato’ de los banquillos.

Tras la purga que sufrió la plantilla el pasado verano y los buenos fichajes realizados, la regularidad ha sido y es el sello de identidad de este Elche con miras al regreso. Ha hecho de su estadio, el Martínez Valero, un auténtico fortín del que muy pocos rivales han sabido sacar algo positivo. De hecho, no fue hasta el mes pasado, concretamente en la jornada 29, cuando llegó la primera —y única— derrota en feudo propio, algo a lo que la grada ilicitana no estaba acostumbrada. A lo que sí lo está es a ver un equipo con un amplio abanico de alternativas sobre el césped, donde predomina la seguridad bajo palos del portero menos goleado de la competición, Manu Herrera, la chispa en la medular de su referente, Jordi Xumetra y la puntería arriba de Ferran Corominas o sus alternativas, Powel o Ángel. Salvo ‘Xumi’, todos llegados en el mercado estival o, en el caso de Ángel, invernal.

El pasado fin de semana dio otro paso de gigante para seguir afianzando su proceso como tal. Enfrente, el farolillo rojo de Segunda, un Xerez desahuciado con pie y medio en Segunda B. Sin embargo, lo que a priori debía ser un trámite (entre ambos había una distancia sideral de puntos: 45), casi se convierte en un suplicio. En el día que el Martínez Valero logró la mayor entrada del curso con alrededor de 24.000 almas, el equipo andaluz estuvo cerca de liarla. Se avanzó en el marcador y mantuvo en vilo las gradas hasta que Xumetra, con su enésimo golazo, puso las tablas a falta de media hora. En las postrimerías, cuando el reparto de puntos parecía un hecho, una mano dentro del área visitante provocó el penalti que desde los once metros Edu Albácar no falló y sirvió para dar tres puntos de oro más a un Elche especialmente desafinado el día que más brillaron sus aficionados.

Aunque parece que el trabajo sucio esté hecho, el duelo ante el colista demostró que de aquí a final de temporada no podrá dejar de pisar el pie del acelerador si quiere mantener las distancias y su insultante superioridad. Además de subir, poder superar el récord del Deportivo, con 91 puntos, y de ser el primer equipo que no abandona la primera plaza de la tabla en toda la temporada son otros de los alicientes para los hombres de Escribá. Ahora se viene un calendario duro, donde muchos de sus oponentes luchan por el mismo reto: el Alcorcón —tercero— de Bordalás, el Girona —segundo—, el Villarreal —cuarto— o el Almería —quinto— son algunos de los huesos con los que se topará el Elche en las próximas jornadas. Todos sueñan con llegar a Primera, pero nadie, en estos momentos, puede presumir de tenerlo tan cerca como el equipo franjiverde. La cuenta atrás ha comenzado.

Foto | Elche CF

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Fernando Castellanos

Editor de NdF desde 2006 y periodista deportivo desde hace un poco menos.