Es sin duda el nombre del día en la Euro2016: Gareth Bale, además de ser el máximo goleador del campeonato con tres goles en tres partidos, ha metido de lleno en la historia a su selección, Gales, clasificándola para octavos de final en la primera participación del combinado británico en una fase final. Para más inri, lo hace como primera de un grupo, el B, conformado también por Inglaterra, segunda, Eslovaquia, tercera, y Rusia, ya de vuelta tras un paso deplorable por el torneo. Gales logra la machada y Bale se erige como una de las estrellas de esta Eurocopa. Las modestas siguen causando estragos. Además de Bale, Ramsey también protagonista del triunfo sobre los rusos al firmar la primera de las tres dianas vividas en Toulouse. No tenemos constancia tras el tanto del jugador del Arsenal que ningún personaje famoso haya cambiado la tierra por el cielo, como defiende la teoría que recae sobre Aaron. Quizá lo más parecido sea la despedida de la Euro2016 de una Rusia más que ha llamado más la atención por los lamentables incidentes de parte su afición que por el fútbol en sí. Un punto de nueve posibles es el bagaje de un equipo que tendrá que mejorar, y de qué manera, si quiere aspirar a algo en la próxima gran cita futbolística, el Mundial que tendrá lugar en 2018 y de la que será anfitriona. El carácter, personalidad, hambre e ilusión de la que ha carecido desde que arrancó la fase final es la que ayer le sobró a Gales, abrazada a la figura de un Bale que tras conquistar Europa con su club, sueña ahora hacerlo con su selección. Grande.

Sobre el autor Ver todos los posts

Fernando Castellanos

Editor de NdF desde 2006 y periodista deportivo desde hace un poco menos.