Recuperados de la resaca provocada por la Selección Española, con las emociones estabilizadas y deseosos de que comience ya el partido de mañana ante Croacia, el fin de semana, los días 9 y 10 de esta Eurocopa, han dejado algunos nombres propios a destacar. El sábado pudimos ver la Bélgica que todos nos han vendido ganar con claridad a Irlanda con un Lukaku que puso fin a su sequía y reivindicó la figura del ‘9’ en esta Euro2016, en que la que cuando uno habla de los killers parece que lo haga de una banda de rock estadounidense más que de los mejores arietes del Viejo Continente. El otro fue Sadiku, de nombre Armando para más señas, y de nacionalidad albana. Su gol en los últimos compases del primer tiempo ante Rumanía fue suficiente para mandar a casa a los de Iordanescu y puede valer para que Albania, con un único tanto en esta fase final, acceda a los octavos de final como una de las cuatro mejores terceras. Sadiku, cuyo nombre de pila se lo debe a Maradona, se convirtió ayer en el nuevo D10S (también porta ese dorsal con su país) albano.

El sábado, todavía en la jornada dos, nos dejó también el penalti marrado de Cristiano Ronaldo ante Austria que supuso el segundo empate de Portugal en este campeonato y la amarga sensación de ver como a los lusos les cuesta un mundo marcar. Encuadrados en un grupo que sería una perita en dulce para cualquier serio aspirante al trono, con combinados como la citada Austria, Hungría e Islandia, al país vecino ya se le han atragantado dos de sus teóricos asequibles rivales. Salió con un tridente made in Sporting de Lisboa, con Nani, CR7 y Quaresma y fue incapaz de superar a Almer, un desastre con los pies pero muy efectivo con las manos. El invento de Koller de situar a Alaba de mediapunta no salió del todo bien. El habitual defensa del Bayern terminó sustituido y aun así, los austríacos, con su dificultosa salida del balón, crearon prácticamente el mismo miedo que su rival cada vez que se acercaban a Rui Patricio. No obstante, Portugal depende de sí misma para pasar a cuartos, y como primera. ‘Sólo’, entre comillas visto lo visto, debe ganar a Hungría, en cuyas manos está desatar el caos portugués.

Sobre el autor Ver todos los posts

Fernando Castellanos

Periodismo deportivo en vena. En NdF desde 2006. Hacer todo lo que puedas es lo mínimo que puedes hacer.