El Tottenham es uno de los equipos del momento: los spurs se han consolidado como uno de los grandes de la Premier y un habitual de las plazas de privilegio, y la temporada pasada lograron extender ese buen hacer a Europa alcanzando la final de la Liga de Campeones, hito que no habían alcanzado en su longeva historia de 136 años. En esta pretemporada han seguido siendo noticia al conquistar el torneo veraniego de la Audi Cup tras compartir cartel con Real Madrid y Bayern, y es que los de Pochettino quieren seguir creciendo hasta ganar por fin ese título que rubrique su buena trayectoria.

Pero no siempre fue así: de hecho, desde la creación de la Premier League en 1992 hasta 2004 no pasaron más allá del séptimo puesto final, siendo la Copa de la Liga de 1999 el mayor éxito con aquel equipo de David Ginola, Sol Campbell, Darren Anderton y Les Ferdinand. En 2006 llegaron los brotes verdes con dos clasificaciones para Europa consecutivas de la mano del técnico holandés Martin Jol, y en 2008 llegaría el último título conquistado hasta la fecha con Juande Ramos en el banquillo en forma de otra Copa de la Liga, tras derrotar al Chelsea en un equipo en el que destacaba la delantera formada por Robbie Keane y Berbatov.

La llegada del veterano Harry Redknapp al banquillo ese mismo año supuso otro espaldarazo para el club londinense, que se clasificó para la máxima competición europea de clubes 49 años después de hacerlo tras ganar la liga inglesa en 1961. Con Redknapp brillaban Modric, Bale, Defoe, Van der Vaart, Gallas, Lennon… Tras la salida del técnico inglés en 2012 ficharon a Villas-Boas procedente del Chelsea, adonde había llegado como uno de los técnicos más prometedores del continente. Tras una buena primera campaña que fue también la de la consolidación definitiva de Gareth Bale, la siguiente bajaron el rendimiento y el técnico portugués fue destituido, siendo reemplazado por Tim Sherwood.

Tras su buen hacer en el Southampton, Mauricio Pochettino fue el elegido por Daniel Levy para comandar la nave spur al año siguiente, con lo que daría comienzo una de las mejores etapas de la historia del club inglés, caracterizada por el acierto en los fichajes, la confianza en jóvenes y prometedores futbolistas y la apuesta del técnico argentino por un fútbol ofensivo que alcanzaría su cénit de la mano de Harry Kane, Eriksen, Heung-Min Son o Dele Alli.

Son nombres que hoy están en boca de todos, pero en las últimas décadas pasaron por el antiguo White Hart Lane buenos futbolistas que o bien no vivieron una etapa tan positiva del club o no tuvieron tanta suerte en lo personal, jugadores que muchos conocen pero quizá no todos recuerden que también vistieron la camiseta spur:

Gica Popescu

El Tottenham lo fichó en 1994 procedente del PSV Eindhoven para dar equilibrio defensivo a un equipo en el que la defensa sufría lo suyo. Ese mismo año, Popescu había sido uno de los pilares de la selección de Rumanía en el Mundial de Estados Unidos, donde alcanzó los cuartos de final. Popescu podía jugar de central o medio defensivo, y se ganó a la afición de White Hart Lane por su elegancia y eficacia. No obstante, Cruyff andaba buscando un sustituto para Koeman en su última etapa en el banquillo del Camp Nou y se fijó en el rumano, que llegó a Barcelona solo un año después de haber aterrizado en el Tottenham tras una dura negociación con el club inglés.

Jurgen Klinsmann

El alemán es uno de los mejores delanteros que ha vestido la camiseta spur, pero quizá muchos lo relacionen más con su etapa en el Inter o en el Bayern. En los noventa Klinsmann cambió con frecuencia de club y estuvo dos temporadas en el Tottenham en dos etapas distintas. La primera en 1994, cuando llegó procedente del Mónaco. Su campaña fue espectacular con 21 goles en 41 partidos (había entonces 22 equipos) aunque, eso sí, se quedó lejos del trofeo de máximo goleador que recayó en una bestia llamada Alan Shearer, autor de 34 goles. Solo un año después regresó a Alemania para fichar por el Bayern, pero volvería en 1998 para cerrar su carrera con los spurs y marcar la nada despreciable cifra de nueve goles en quince partidos.

Nicola Berti

La misma temporada que Klinsmann regresó a Inglaterra, Berti fichó por el Tottenham y lo hizo persuadido por el que había sido su compañero en el Inter, y es que ambos habían sido piezas indispensables del equipo nerazzurro que fue campeón de la Copa de la UEFA. Berti era un ídolo en el Giuseppe Meazza y había sido también campeón del Scudetto en 1989, y jugó con Italia los mundiales de 1990 y 1994. Centrocampista de ida y vuelta también reconocible por su a veces excesiva gestualidad y la lata que daba a los árbitros, llegó en un momento complicado para el Tottenham y no rindió como se esperaba, aunque ayudó al equipo a despejar los fantasmas del descenso con algunos goles importantes. Tras año y medio en Inglaterra fichó por el Alavés, donde no jugó mucho antes de terminar su carrera en Australia.

Moussa Saïb

Cuando Jorge Valdano llegó al banquillo del Valencia buscó determinados jugadores para hacer prevalecer su fútbol de toque, y entre ellos se encontraban Marcelinho Carioca o el argelino Moussa Saïb. Este último llegaría en 1997 procedente del Auxerre, con el que había ganado el doblete de liga y copa en Francia. No obstante, Valdano fue destituido llegando Claudio Ranieri en su lugar con un libreto muy diferente en el que Saïb no encajaba. Fichó así por el Tottenham, donde tampoco encontró la regularidad en un equipo que peleaba por no coquetear demasiado con el descenso.

Serhiy Rebrov

La amenaza para los grandes de Europa en la Liga de Campeones vino del este en forma de una delantera temible que militaba en el Dinamo de Kiev: la formada por Rebrov y Shevchenko, que contó entre sus víctimas a Real Madrid o Barcelona. Shevchenko fichó por el Milan donde aumentó su leyenda alzando el Balón de Oro y ganando la Liga de Campeones, pero Rebrov no tuvo tanta suerte cuando fichó por el Tottenham en 2000 tras un traspaso de 11 millones de libras. Le costó adaptarse al fútbol inglés y no rindió como se esperaba en sus dos campañas en White Hart Lane antes de ser cedido al Fenerbahçe.

Christian Ziege

El lateral izquierdo alemán destacó en el Bayern y fue campeón de la Eurocopa de 1996 con Alemania antes de jugar dos temporadas en el Milan. Una vez concluida su etapa en Italia llegó a Inglaterra para jugar en el Middlesbrough, donde se convirtió en uno de los mejores jugadores del equipo como carrilero en una defensa de cinco. Su buen nivel lo llevó al Liverpool, sin embargo, Gerard Houllier apenas contó con él por lo que fichó por el Tottenham en 2001. Empezó bien en White Hart Lane, pero un golpe en el muslo en apariencia inofensivo en un partido ante el Charlton en el Boxing Day se complicó hasta el punto de llegar a temer a temer por su vida como explicó en Four Four Two. Tras varios meses volvió a jugar y se mantuvo tres años en Londres para terminar después su carrera en el Borussia Mönchengladbach.

Stéphane Dalmat

El futbolista francés fichó en 2001 por un Inter repleto de estrellas ya que era considerado uno de los jugadores jóvenes con más talento de Francia, y eso en aquellos años no era poco decir. No obstante no cuajó en Italia y fue cedido al Tottenham en 2003, donde dejó varios detalles de su calidad con los que se ganó a la hinchada de los spurs. Sin embargo, varias lesiones y algunos problemas de indisciplina provocaron el fin de su etapa en Inglaterra. Tras un año cedido en el Toulouse fichó por el Racing como agente libre en un trato en el que también se incluía su hermano Wilfried, que casi dejó mejores sensaciones que un Stéphane que llegó como fichaje estrella a Santander, al menos en cuanto a las expectativas que había en ambos. Solo estuvieron una temporada en los Campos de Sport.

Noureddine Naybet

Uno de los mejores fichajes del Deportivo, jefe de la defensa que ganó el título de liga en el 2000 o la Copa del Rey del 2002. El central marroquí jugó además dos mundiales con su selección en 1994 y 1998 en unos años en los que el combinado africano tenía jugadores del talento de Hadji o Bassir, que también vistieron la camiseta del Depor con suerte desigual. Una vez terminada su etapa en Galicia fichó por el Tottenham en 2004 con 34 años, donde jugó dos temporadas antes de retirarse. Se quitó así la espina de jugar en la Premier, ya que unos años antes, en 1999, estuvo muy cerca de fichar por el Manchester de Ferguson.

Edgar Davids

Tras una gran media temporada en Barcelona a las órdenes de Rijkaard, que fuera su compañero en el Ajax, el club azulgrana quiso extender su relación con el centrocampista holandés pero este prefirió regresar a Italia para fichar por el Inter. Sin embargo solo estuvo una temporada en el Giuseppe Meazza antes de rescindir su contrato y fichar por el Tottenham. Estuvo dos temporadas en White Hart Lane, aquellos dos años en los que el club volvió a Europa en 2006 y 2007 bajo las órdenes de Martin Jol, siendo Davids importante principalmente en la primera campaña.

Paulinho Bezerra

El centrocampista brasileño fichó por el Tottenham en 2013 en un fichaje récord para el club en ese momento de 17 millones de libras, siendo considerado uno de los jugadores con más proyección de Brasil y pretendido por varios equipos importantes pero, sin ser un fiasco, no rindió como se esperaba. Las expectativas y el precio de su traspaso lo catalogaron como el peor fichaje de la historia de los spurs, siendo vendido al Guangzhou Evergrande de China dos temporadas después de su llegada. Por todo ello, su fichaje por el Barcelona previo pago de 40 millones hace dos años provocó la incredulidad de su hinchada, que “lo mató” antes siquiera de ser presentado para luego sorprenderse de su buena temporada, especialmente en la primera vuelta. No obstante, en un movimiento extraño e inesperado, regresó al Guangzhou solo un año después.

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Gabriel Caballero

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