El Villarreal CF vive tiempos aciagos. Tras su última derrota frente al nuevo líder, el Levante, está situado en la 16ª plaza, sólo dos puntos por encima del descenso y alejado por nueve de los puestos de Champions, habiendo sido capaz de ganar en únicamente un partido de los ocho disputados hasta la fecha (2-0 al Mallorca, J5). Paralelamente, su periplo en la máxima competición europea se ha convertido en una pesadilla: sus 0 puntos en 3 jornadas le han condenado a aspirar como mucho al un tercer puesto que le permita salvar los muebles cayendo a la Europa League.
El equipo castellonense vive inmerso en una depresión, un estado de ánimo que hacía años que no conocía. La teoría más extendida, tanto interna como externamente, es que todo comenzó con la marcha de Santi Cazorla al Málaga CF. Perder al jugador franquicia es muy duro para cualquier equipo y el riesgo de pegar un bajón de energía es muy considerable. Pero así está nuestro fútbol. Debajo del duopolio Barça-Madrid, nuestros otros dos equipos Champions se han visto obligados a vender a su máxima estrella: a la ya mencionada salida de Cazorla del Villarreal hay que sumar la de Juan Mata, que dejó el Valencia rumbo a Londres. Así pues nuestros tercer y cuarto equipos de la Liga no pueden retener a sus mejores futbolistas, ya sea para sanear la deuda, caso de los blancos, o ya sea para cuadrar la cuentas en positivo, caso de los amarillos.
El club dirigido por Fernando Roig es de los pocos adscritos a la LFP que no tienen sus números en rojo, una realidad que hay que valorar y aplaudir, porque la inmensa mayoría de sus competidores acumulan deudas y más deudas tras vivir año tras año por encima de sus posibilidades. Así las cosas la afición del Villarreal ha de tragarse su indignación viendo como su equipo ha de enfrentarse a rivales que no han dejado de fichar a pesar de su situación económica, algunos inclusos en plena ley concursal o al borde de ella, esperando el mejor momento para aprovecharse de ese vacío legal que es una auténtica vergüenza.
El Villarreal pudo hacer lo que hace la mayoría: invertir el dinero que sacó con la venta de su figura, e incluso más, en hacer uno o más fichajes de renombre, buscando tapar la pérdida de un gran nombre con otro, aunque ni siquiera fuera lo que necesite el equipo. Pero el Submarino Amarillo es un club diferente porque su presidente no es un presidente al uso, no actúa movido por el populismo, piensa en lo que le conviene al club y no prostituye el futuro para presumir de presente.
Roig hizo muy bien en no volverse loco para intentar tapar el hueco de Cazorla. Los jugadores de la categoría del centrocampista asturiano tienen un valor de mercado altísimo, sólo apto para magnates petrolíferos, presidentes locos o, cómo no, Madrid y Barça. Cómo han reconocido algunos integrantes de la plantilla, la baja de Cazorla ha afectado más allá de lo meramente táctico, sino que también ha tenido sus efectos en la moral del equipo.
Por si fuera poco, el Villarreal tuvo la desgracia de quedar cuadrado en el Grupo A de la Champions League, junto a Bayern Munich, Manchester City y Napoli, posiblemente el grupo más fuerte que jamás se ha visto desde que nació la moderna versión de la antigua Copa de Europa. La Champions, por prestigio y réditos económicos, es un fruto muy tentador y es prácticamente imposible no pretender sacarle todo el jugo posible, aunque la razón advierta de lo contrario. El Submarino Amarillo peleó muchísimo por la plaza Champions toda la temporada pasada y aun tuvo que jugarse el cuello en pleno verano, y sin apenas tiempo para desconectar, se ha tenido que enfrentar a dos primeros meses de competición muy duros.
Quizá sea pronto para decirlo y no es cuestión de hacer de pájaro de mal agüero, pero puede que la mejor opción para el Villarreal sea cambiar el chip y reescribir su guion de esta temporada, rebajando las expectativas para soltarse algo de presión. Pero del dicho al hecho… Además, en Liga necesita sumar imperiosamente para que el agua no le llegue al pecho y en su horizonte más cercano se encuentra una incómodo partido en el Santiago Bernabéu. Y, aún encima, en Champions necesita luchar por la tercera plaza que le dé ticket para la Europa League, un torneo que podría darle muchas alegrías y, claro, unos ingresos menores que los de su hermana mayor pero mejores que nada. Sólo el tiempo dirá qué camino encuentra el Villarreal, un equipo que se ha instalado en la élite de nuestro fútbol sin aprovecharse de nadie, sin caer en deudas ni crearse enemistades (excepto en Mallorca, claro).
Foto | Adri 22



Comentarios
Buen post! me quedo con el último párrafo que señala que para descomprimir el ambiente en Villareal, quizás sea necesario bajar las expectativas. Los hinchas, de cualquier club, debemos entender que el interés del equipo de fútbol no es más que una parte del interés de la institución deportiva a la que representa. El fútbol tiene un valor por sí mismo; no sólo es espectáculo, sino que es un bien social que da trabajo a mucha gente y otorga oportunidades a niños y jóvenes... por eso, a veces más que resultados, se debe exigir la máxima responsabilidad a quienes dirigen los equipos.
En este sentido, quizás es mas sano "hipotecar" una temporada con la venta de jugadores claves y no hipotecar las dependencias, tener deudas enormes, quedar debiendo salarios, entrar a ley concursal, para luego bajar de categoría (es al menos lo que, en opinión personal, se debería hacer con muchos clubes y sanar, de una vez por todas, el fútbol).
Y para llevar esta situación es importante fichar bien, dar tiraje al fútbol formativo y la cantera, elegir bien a los técnicos y creer en ellos y sus proyectos. Y creo que Roig, en todo el tiempo que lleva en Villarreal ha cumplido con estas máximas, por lo que no dudo que ahora mismo, está haciendo lo que la Institución Villareal requiere.
Este equipo representa el sueño de cualquier aficionado al extinto PCFútbol: subir un equipo modesto a la élite.
Por cierto, el Vila-Real sí tiene deudas pero las tiene con Fernando Roig, su propietario, el cual aparece entre las personas más ricas de España (dispone de más de 1.500 millones de €). Al final, resulta como una especie de equipo de petrodólares que ha sido bien gestionado.
lo siento pero eso de que el vil.lareal no tiene deudas es una mentira o una verdad maquillada, el villareal tiene una deuda muy grande para el equipo que es eran casi 250 millones de euros si no recuerdo mal, pero las tiene con su propietario fernando roig que ademas es el dueño de todos los jugadores que posee el villareal y no el villareal como empresa o s.a. el villareal al que seque se le presupone buen hacer y ser un equipo que a subido su nivel haciendo las cosas bien y sin deudas es una publicidad muy bien vendida por su presidente. el villareal lleva desde segunda b usando el poderio economico de roig para quemar etapas mas rapido,firmando jugadores que por presupuesto propio no podrian y primando con garnades cantidades a los rivales de sus competidores directos (eso dejo de hacerlo al subir) vamos que como se a dicho antes es un proyecto "jeque pero a menor escala" y partiendo desde segunda b. hay un articulo muy interesante de enrique ballester de notas de futbol al respecto,se publico en una revista digital creo pero ahora no recuerdo cual.
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