¡Cómo han cambiado las cosas en A Coruña en cuestión de un mes! Mientras una serie de temporales han destrozado parte del Paseo Marítimo, a apenas un centenar de metros, en el estadio de Riazor han dejado de caer chuzos de puntas. Tras perder 3-0 en Donostia en la jornada 8, saltaron todas las alarmas en la Ciudad Herculina, hasta el punto de que Lendoiro, muy a la gallega, evitó respaldar a Lotina cuando se le preguntó si peligraba su puesto de trabajo —según reveló hace una semana Germán Dobarro, de COPE Coruña, el propio entrenador de Meñaka ya ha decidido que la presente es la última temporada que aguantará a Lendoiro como jefe—.
Desde la derrota en tierras vascas, el Dépor ha resurgido de sus cenizas. En las cuatro últimas jornadas sólo Madrid y Barça, con pleno de victorias, han hecho más puntos que los coruñeses, que han sumado 10 de 12 posibles: victoria en casa contra el Espanyol (3-0), victoria en campo del Levante tras casi un año sin ganar lejos de Riazor (1-2), empate en el fortín de Mallorca (0-0) y la victoria de este domingo en casa contra el Málaga (3-0).
Hasta la octava jornada el Dépor había sumado 4 puntos, sólo había marcado 3 goles y había recibido la friolera de 14 tantos en contra. Desde entonces, ha sumado 10 puntos, ha anotado 8 goles y sólo ha sacado el balón de su portería en una ocasión. El punto de inflexión entre una racha y otra ha sido el cambio de sistema. Igual que en la temporada 2007-2008, cuando Lotina sacó al Dépor de los puestos de descenso hasta llevarlo a la extinta Copa Intertoto, el entrenador de la Triste Figura ha echado mano de una zaga de cinco hombres que, como en aquella ocasión, le ha cambiado la cara a un equipo que crece mucho a partir de la solidez defensiva.
La llegada de Manuel Pellegrini a Málaga le cambió la cara a un equipo que se había deprimido con su anterior técnico, el portugués Jesualdo Ferreira, así que para el Dépor el duelo suponía una prueba de fuego para confirmar su mejoría ganando en casa a uno de sus rivales directos. Los branquiazuis han recuperado la solidez que el curso pasado los llevó a realizar una primera vuelta de Europa League, apoyándose en los mismos pilares de entonces —exceptuando al añorado Filipe Luis—. Ayer, con 0-0 en el marcador, Aranzubía volvió a hacer una de esas paradas que dan puntos —a cabezazo de Duda, concretamente—, posibilitando que, unos minutos más tarde, su equipo pudiera adelantarse en el marcador.
Los dos primeros goles del Dépor surgieron, como tantas otras veces, a balón parado. En el primero el árbitro pitó penalti —riguroso— sobre Lopo y Adrián lo anotó de forma impecable. Ocho minutos después, al filo de la media hora, Colotto fue el más listo y cabeceó un córner a la red sin necesidad de levantar los pies del suelo. Entre los dos jefes de la zaga herculina llevan cuatro goles, más dos penaltis provocados que acabaron en gol. Tras el descanso Pellegrini cambió a Portillo y Eliseu de banda, pero poco o nada cambió: el Málaga se estampó una y otra vez contra el muro defensivo deportivista. La impotencia malagueña se vio acrecentada tras verse obligado El Ingeniero a prescindir de Duda, todavía muy mermado físicamente tras su última lesión. El tercer y último gol llegó a través de una gran jugada personal de Pablo Álvarez, que se fue del defensa tirando del regate de tacón que Bebeto y Djalminha convirtieron en marca de la casa.
La buena racha del Dépor es aún más meritoria si tenemos en cuenta lo ocupada que tiene su sala de enfermería; ante los malagueños no pudieron vestirse de corto hasta ocho jugadores: Guardado, Riki, Lassad, Míchel, Juca, Urreta, Morel y Rindaroy. Los dos últimos son los dos laterales izquierdos que el Dépor fichó para cubrir la baja de Filipe, y debido a que ambos han estado lesionados, Lotina ha tenido que tirar del canterano Seoane, un chaval que es mil veces mejor que Laure y que ha cumplido con creces. El otro canterano que ayer salió en el once titular es Dioni, un delantero al que no le salió nada pero que fue muy aplaudido por un grada que quiere ver en él el delantero que tanto necesita el equipo. La última mención se la merece Rubén Pérez, jugador cedido por el Atlético de Madrid, que ayer salió del terreno de juego ovacionado por un estadio que, con el de Écija en el campo, no echa de menos ni una pizca a Sergio.
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Comentarios
La verdad es que sólo los aficionados más optimistas (que no abundan entre los blanquiazules) confiaban mínimamente en la salvación. Además, el resto de aficiones daban por muerta a esta plantilla, pero una vez más se ha visto la influencia que puede llegar a tener un "alineador" sobre su equipo. Seguramente esta recha se debe a la reacción de los jugadores, pero está claro que Lotina comenzó equivocado y veía árboles pero no distinguía el bosque: creyó que la plantilla estaba capacitada para jugar la pelota, pra llevar el peso del partido y para crear jugadas. Y esto es algo que ya hace muchos años que no disfrutamos en Riazor: una combinación cerca del área o una jugada al primer toque.
Quizá Urreta tenga calidad, pero el equipo, bajo mi punto de vista, no mejoraba el de la anterior campaña (y más tras la marcha de Filipe, como nos quiso vender el propio Lotina. Puede que Rubén Pérez llegue a ser un muy buen pivote, pero ni mucho menos se puede construir el fútbol ofensivo de un equipo a partir de este chico, al menos por el momento. La conclusión que yo saco de esta plantilla es que puede que tenga buenos jugadores jóvenes, pero con la sensación de que el salto de calidad se ha visto comprometido por el hecho de que todos son cedidos (el desafortunadamente lesionado Michel, Urreta y Rubén Pérez), a lo que se puede sumar el hecho de que Adrián termina contrato y está más fuera que dentro. Una pena, pero con tres duros dudo mucho que muchos más equipos pudieran sacar petróleo.
Una vez más Lotina salva los muebles gracias a la defensa de 5. Ya lo hizo en la segunda vuelta de su primera temporada en A Coruña, consiguiendo una puntuación altísima, y lo está volviendo a hacer ahora. Con este sistema el equipo se siente más arropado en fase defensiva y la segunda línea llega más suelta en la ofensiva. Además, Lopo, Colotto y Aythami juntos generan un gran potencial en el balón parado que no solo no cede puntos sino que los gana.
Coincido en que el puesto de delantero es claramente deficitario en este Depor ya desde la campaña anterior, siendo una asignatura pendiente para el mercado invernal o para el veraniego a más tardar. Adrián no rompe a jugar y Lassad y Riki no dejan de romperse ellos mismos. La verdad es que si analizamos la plantilla coruñesa no resulta la envidia de ningún equipo, ciertamente; sin embargo, Lotina de nuevo ha conseguido reinventar a sus chicos y levantar una situación que empezaba a complicarse.
En cuanto a lo de los jóvenes cedidos, hay que decir que son muchos los equipos que tienen que funcionar así por la situación económica para poder salvar la temporada a pesar de que a otro año saben que tendrán que modificar sensiblemente la plantilla. El Depor, muy justito en sus cuentas, no es la excepción. Los mejores años del SúperDepor ya pasaron y ahora sólo queda recordarlo con orgullo y simpatía y valorar el enorme mérito que está teniendo el actual equipo, muy venido a menos en cuanto a calidad pero salvando bien la cara en cuanto a resultados.
Yo era de los que me veia el año que viene en 2ª...y joder, menudo cambio.
La verdad es que ahora estamos teniendo la suerte que nos falto al principio de temporada. Aun así lo de las lesiones durante los últimos 2-3 años es para hacer un estudio en Milenio 3
Hace algo mas de un año oí que el césped de Riazor estaba viejo y parcheadisimo. ¿Se renovó ya el césped?
q yo sepa no, pero no lo puedo asegurar.
pues fue el propio cuidador del cesped quien dijo qu necesitaba una renovacion de cesped. Puede que de aqui provengan algunas de las lesiones
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