¿Renovar o dimitir? El dilema de Carlo

portadas-marca

Entre las dos portadas que ilustran el post hay cuatro meses de diferencia. El 14 de noviembre, Marca abría su edición con las ganas de Carlo Ancelotti de renovar, pese a que todavía tiene un año más de contrato. Por aquel entonces en el Real Madrid la vida era de color de rosa, con un equipo que lo ganaba todo, que vapuleaba a todo aquel que se le pusiera por delante. No había quien le tosiera. Y claro, Carletto por entonces representaba ese sentir, el del tipo que hizo olvidar a José Mourinho con la consecución de la Décima y que acabaría cosechando 22 victorias consecutivas. Hoy hay quienes le quieren comprar un billete de vuelta a Milán. O donde sea. ¡Y que vuelva Mourinho!

La portada de hoy, incluso, me parece como la mano del italiano, blanda. Porque sí, ahora Ancelotti tiene la mano blanda. Y el vestuario suda de él. No es el líder del Real Madrid porque en el Real Madrid no hay líder. A tomar por saco todos esos triunfos, un año 2014 para la historia. Porque este 2015 está pasando también a la historia, pero por lo mal que lo está haciendo el italiano y sus jugadores. No todos, claro. Si hay que apuntar a alguien, el primero siempre es Casillas. El capitán que, como su técnico, tiene también la mano blanda. Pero sobre cuando le viene un balón. Iker se come tantos goles como marrones. Hace no mucho ‘El Santo’ volvía a ser indiscutible. Ya no.

Se exagera mucho tanto como cuando se gana como cuando se pierde. Es lo que hay.

Lo que está claro es que el Real Madrid dio pena ante el Schalke. Ni punto de comparación como cuando el viento soplaba a favor. Como cuando ganaban el Mundial de Clubes. Como cuando Cristiano celebraba el Balón de Oro con su rugido.

Da la impresión que el Real Madrid llega fundido al tramo final de la temporada. Pesan las piernas, sobran las fiestas y reina el desorden. Ancelotti lo reconoció después del mal trago ante los alemanes: el bajón físico es alarmante. Incluso habló de falta de ganas, y de concentración. Lo primero se entrena, lo segundo depende de los jugadores.

Y Ronaldo se marchó enfurecido. La estrella del Real Madrid no quiso hablar con la prensa. Ni lo piensa hacer “hasta final de temporada”. Se supone que es el líder del equipo. Pero este Madrid es ahora mismo un barco sin capitán. Porque al que tiene, se le pita; al que se supone que debería serlo, le falta ahora mano dura; y el crack envidiado odia las críticas y no asume responsabilidades.

Todo parece irse a pique. O quizá no.

Aunque no lo parezca, el Madrid estará en el bombo de cuartos. A cuatro partidos de plantarse en la final de la Champions. Es evidente que con esta actitud no llegarán a ningún lado, pero también es verdad que a Ancelotti le han faltado últimamente demasiadas piezas del puzle. Eso, y que las que pone no están por la labor. Faltan 11 agónicos días para el Barça vs Madrid.

En noviembre querían renovar a Ancelotti.

Anoche ya le preguntaron si pensaba dimitir.

¿Qué le preguntarán el 22-M?

En NdF | A un paso del desastre

Sobre el autor Ver todos los posts

Fernando Castellanos

Editor de NdF desde 2006 y periodista deportivo desde hace un poco menos.