El traspaso de Di María

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Ángel Di María se va al Manchester United. Desde lejos parece que es uno de esos traspasos ‘made in Florentino’ para hacer caja tras el desembolso realizado con James Rodríguez. El colombiano costó 80 millones y el argentino, de buenas a primeras, dejará 75 más otros posibles 15. En cuanto a marketing se trata de un negocio redondo. Di María no destaca por vender camisetas porque ese papel está reservado a Cristiano. Y James probablemente venda muchas más que el argentino. El ‘Fideo’ costó 25 kilos hace cuatro años y se va por el triple. Dicho así, suena fantásticamente. Deportivamente parece otra cosa. Es como si a Ancelotti, como a muchos de los aficionados blancos, no le haga gracia que se marche. En este sentido, poco parece contar la opinión del técnico italiano, cuya mano derecha también ha brillado por su ausencia en el adiós de Diego López, el fichaje de Keylor Navas y la titularidad de Iker Casillas. Raro todo.

Di María se va para que cuadren los números y para hacerle hueco al último capricho del presidente. James ha costado lo que ha costado, tiene mucho talento y es poco probable que chupe banquillo, salvo que sea un nuevo Kaká, que no lo parece. Pero James no es Di María. Y probablemente, en su fuero interno, Ancelotti se lamente.

El internacional argentino se va a la Premier League y a un equipo que ha acelerado su incorporación porque ha empezado fatal la temporada. Y eso que durante la pretemporada dejó excelentes sensaciones, o eso pareció, en la Champions que montan en Estados Unidos. Pero el United de Van Gaal ha comenzado el curso con una derrota y un empate. Y hasta Louis se ha aventurado a decir que «ganar la Liga sería un milagro» para los mancunianos. Di María, uno de los protagonistas de la pasada Liga de Campeones que conquistó, ha de saber que este año no la disputará. Pero a cambio, sí tendrá el cariño (y probablemente los millones) que necesita para liderar al Manchester, al que le urge un crack diferenciador, el que aparezca cuando vayan mal dadas.

Desconozco si Di María cumple ese perfil que en su día cumplía Cristiano Ronaldo en Old Trafford, y si el argentino encajará en la meticulosa libreta de su nuevo entrenador, pero lo cierto es que su salida del Real Madrid es de esas incomprensibles en lo puramente futbolístico. El año pasado la ‘víctima’ del fichaje de Bale fue Özil. Este verano le toca a Di María. Al alemán, Décima en mano, nadie lo echó de menos. Con que se pueda decir lo mismo del Fideo a final de curso bastará para justificar su marcha.

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Fernando Castellanos

Editor de NdF desde 2006 y periodista deportivo desde hace un poco menos.