Jaime Mata, categoría máxima

El Getafe fue avispado el pasado verano cuando, ante la falta de recursos económicos, miró hacia la categoría de plata en busca de gol, el bien más preciado en el fútbol. De los cuatro máximos artilleros se hizo con dos: el Pichichi, Jaime Mata, con 33 tantos y Sergi Guardiola, que anotó con el Córdoba otros 22. Los mismos que Borja Iglesias en el Zaragoza y dos menos que Raúl de Tomas (24) en el Rayo. Salvo Guardiola, que en invierno dejó el Coliseum en busca de minutos —y aciertos que aún se le resisten— en el Valladolid, curiosamente el exequipo de Mata, todos han mojado este año en Primera. El ‘7’ azulón, además, se ha destapado en esta segunda mitad de campeonato como lo que es, un cazagoles. Lleva 13 chicharros, siete de ellos marcados en las últimas cinco jornadas y erigiéndose en el killer de Bordalás ahora que el Geta está en puestos Champions. Le ha arrebatado la titularidad a Ángel y forma junto a Jorge Molina una de las duplas más temidas del torneo. Mata, que a sus 30 años debutó en Primera hace unos meses, encabeza el Trofeo Zarra —que se otorga al máximo realizador nacional— por delante, curiosamente de Borja Iglesias y Raúl de Tomas, ambos con 11 tantos. Y el ‘EuroGeta’ lo disfruta.

Ben Yedder salva a Machín

Hablando de goles y hablando de atacantes, imposible descuidarse de Wissam Ben Yedder, que este fin de semana consiguió un fabuloso hat-trick ante la Real Sociedad que salvó los muebles del Sevilla de Machín. El técnico soriano transita por la cuerda floja desde hace ya varias semanas. De hecho, en el Sánchez Pizjuán no descartaban después del empate en casa ante el Slavia de Praga que el entrenador hiciera las maletas y Joaquín Caparrós abandonara sus labores en los despachos para volver a sentarse en el banquillo. Pero la tremenda actuación del franco-argelino permitió que su superior ganara tiempo, al menos hasta este jueves. Aunque en la ida fueron claramente superiores a los checos, faltó puntería y se le complicó una eliminatoria de octavos de final que, teniendo en cuenta los muchos contendientes posibles, era un caramelo para los nervionenses. Ganar fuera, la verdadera asignatura pendiente del Sevilla este año, es lo que necesita en Europa League si no quiere despedirse. Y afrontar un duelo a vida o muerte con Ben Yedder en estado de gracia es, por lo menos, esperanzador.

Inui ‘Gómez’

Takashi Inui aterrizó en el Benito Villamarín con la vitola de fichajazo de Serra Ferrer. Tras curtirse en la Bundesliga y confirmar su categoría durante tres temporadas en el Eibar, recaló a coste cero en el cuadro verdiblanco el pasado verano, donde se supone que iba a ser importante a los órdenes de Quique Setién. La realidad, pese a ser objeto de las habituales bromas de Joaquín, es que el japonés no tuvo sobre el rectángulo de juego el protagonismo esperado. No le terminaron de salir las cosas a principio de curso y poco a poco se fue alejando del foco. En el mercado de invierno el Alavés se quedó sin Ibai Gómez y pensó en Inui para sustituirle. Así, tras disputar la Copa de Asia, el nipón regresó a tierras vascas y su fichaje ha sido todo un acierto para los de Abelardo, quintos con 41 puntos y salvados virtualmente. La semana pasada anotó el gol de la victoria de los babazorros y esta jornada firmó ante ‘su’ Eibar la diana que, a fin de cuentas, dio otro punto a los blanquiazules. Eso sí, una vez marcado, se disculpó ante Mendilibar. Genio y figura.

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Fernando Castellanos

Editor de NdF desde 2006 y periodista deportivo desde hace un poco menos.