Masip desquicia al Barcelona


Jordi Masip, cancerbero surgido de la cantera del Barcelona, y que nunca gozó de oportunidades reales en el primer equipo, abandonó la disciplina culé en 2017 para enrolarse en las filas del Valladolid, por entonces en Segunda. Un paso atrás, aparentemente, para dar dos hacia adelante. Ascendió con el conjunto blanquivioleta, volvió a jugar y sobre todo, se sintió nuevamente futbolista tras muchos años a la sombra de los guardametas titulares de Can Barça. A sus 30 años, este portero de 1,80 regresó el sábado al Camp Nou y lo hizo para desquiciar a sus excompañeros. Suyas fueron las intervenciones que evitaron que el Pucela saliera goleado y las que provocaron que el Barcelona, a escasas horas de reencontrarse con la Champions League, afronte el partido ante el Lyon con cierta sensación de amargura. El sabadellense ejerció de perfecto guardavallas en un coliseo que tuvo que disfrutarlo vistiendo la elástica de otra entidad.

Marcelo, el culpable de todos los males


Ha pasado el Real Madrid de la euforia a la decepción tras un mediodía dominical para olvidar. De tener la Liga a tiro tras su imponente asalto en el Wanda, a despedirse en la jornada 24. Y todo, por la derrota en el Bernabéu ante el Girona que vuelve a dejar al señalado de siempre: Marcelo. Los focos se han centrado en la actuación del brasileño, al que las estadísticas no acompañan en la comparación con Reguilón, en un KO que si bien tuvo mucho que ver bastante el desaguisado de su banda, también la ausencia de jugadores que a priori deberían dar la cara y que no la dieron ante los de Eusebio como Ceballos, Asensio, Kroos… o Bale, que sí, sale ante el Atlético y marca un gol clave, pero sigue estando lejos, a años luz, de la figura de líder que algunos quisieron otorgarle tras la marcha de Cristiano. ¿Culpable Marcelo? ¿El único? ¡No!

Calleja ofrece la mejor versión del Villarreal


Se fue en diciembre, volvió en enero y el mejor partido de la temporada del Villarreal ha llegado en febrero. El Submarino Amarillo comienza a navegar rumbo a la salvación gracias a las modificaciones tácticas empleadas por su ‘nuevo viejo’ técnico, que ha pasado del habitual rombo a la defensa de tres centrales que permiten subir por el carril izquierdo a uno de sus activos más interesantes, Pedraza: un lateral con alma ofensiva que no le hace ascos a incorporarse al ataque permitiendo además más libertad a un Cazorla que llegó firmó en verano “para ver qué tal” y que se ha convertido en el futbolista más en forma de los groguets. Contra el Sevilla, o la versión a domicilio del Sevilla, que es otra totalmente opuesta a la del Sánchez Pizjuán, se vio además uno de los mejores goles de la jornada: el que mandó al fondo de las mallas Ekambi tras un jugadón castellonense y un taconazo soberbio de Bacca. La permanencia ya está a un punto.

Fotos | Getty / El País / El Periódico Mediterráneo

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Fernando Castellanos

Editor de NdF desde 2006 y periodista deportivo desde hace un poco menos.