coutinho al bayern

En vísperas al primer partido de Liga entre Athletic y Barcelona, saltó la noticia: Coutinho era uno de los descartados por Valverde. Acto seguido se conocía el acuerdo al que había llegado el conjunto blaugrana con el Bayern de Múnich para ceder al brasileño al menos, y a falta del acuerdo oficial, la temporada que acaba de empezar al campeonato germano.

Si bien es cierto que a Coutinho se le buscaba una salida desde el mismo momento en el que se contrató a Griezmann debido a su bajo rendimiento el curso pasado y al superar con creces lo contrario a las expectativas que generó su llegada, el acuerdo resulta redondo para el que va a ser su nuevo destino, el Bayern de Múnich. El cuadro bávaro se asegura un futbolista que al Barcelona le costó 120 millones fijos y otros 40 en variables por una cifra irrisoria (que está por conocer) en una réplica casi exacta de la operación que llevó a James al Allianz Arena.

El colombiano, que no entraba en los planes de Zidane el verano de 2017, se marchó cedido por dos temporadas y una opción de compra opcional de 35,2 millones después de haberle costado a Florentino Pérez el doble (80) en 2014. El talento —y la ficha— del cafetero no ha convencido lo suficiente y este verano ha regresado al Bernabéu, donde le esperaba un Zizou condenado a contar con él —al menos en la primera convocatoria—  tras las lesiones de Asensio o Hazard. El Bayern pagó 5 millones de euros por cada una de las dos temporadas a préstamo del internacional, del que también se hacía cargo de sus emolumentos (8 millones).

Ahora todo apunta a que repetirá la misma jugada con Coutinho. El brasileño llegó con la vitola de estrella mundial al Camp Nou y tras media temporada esperanzadora en la que compartió vestuario con el que se suponía, iba a ser su predecesor (Iniesta), se vino abajo el ejercicio pasado. Ni actitud, ni competitividad ni adaptación. Se le vio demasiado perdido, obcecado en sus batallas internas. Anotando algún que otro gol marca de la casa pero, por norma general, demasiado desangelado. Ni rastro de aquel futbolista decisivo de un Liverpool que se alzó campeón de Europa sin él.

El Bayern se asegura un jugador de una clase descomunal —en su mejor nivel, claro está— a precio de saldo. Se hace cargo de su elevada ficha (11 millones; el que más cobra en su plantilla es Lewandowski con 10) y si Cou se sale, dispone de una opción de compra, que bien puede ejecutar o, como ha hecho con James, no. Para el Barça supone un fracaso que el jugador más caro de su historia se marche así. Falta ver si a las órdenes de Niko Kovac y en un campeonato como la Bundesliga, el ‘7’ brasileño recobra su mejor versión. Y también queda saber si el Barcelona incluirá en la operación alguna cláusula de las denominadas  ‘del miedo’ ante la posibilidad que el centrocampista pueda buscar revancha en Champions.

A todo esto, la cesión de Coutinho al Bayern le impide, a todas luces, entrar en la operación Neymar. Si bien es cierto que aligera la nómina de medios en la parcela ancha de Valverde, pierde un gran activo que podría incluir en unas negociaciones que parecen que se diluyen por momentos. Por buscarle el lado bueno, el Barça se ahorra una ficha de las más altas de su plantilla y quién sabe si, por esas cosas de la vida, puede recuperar para la causa en un futuro a la mayor inversión que hasta la fecha ha realizado, ya que tiene contrato hasta 2023.

 

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Fernando Castellanos

Editor de NdF desde 2006 y periodista deportivo desde hace un poco menos.